Puerto Príncipe (EFE).- Las críticas contra las fuerzas de seguridad se multiplicaron tras la masacre perpetrada el lunes por bandas armadas a las afueras de Puerto Príncipe, que dejaron al menos 47 muertos, según la ONU, además de decenas de rehenes y cientos de desplazados, una situación que llevó a las autoridades a mantener este miércoles una reunión de urgencia para «el retorno al orden».

La reunión para «el retorno al orden y el restablecimiento de la seguridad», calificada de «estratégica», fue convocada por el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Patrick Pélissier, y en ella participaron también el director general de la Policía Nacional de Haití (PNH), Vladimir Paraison, el comandante de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), Erdenebat Batsuuri, y el ministro de Defensa, Mario Andresol, entre otros.

Sin embargo, muchas de las críticas se centraron precisamente en la labor de las fuerzas de seguridad, como denunció el director ejecutivo de la ONG Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (Rnddh), Pierre Espérance.

Personas en moto cruzan junto a un vehículo incinerado este lunes, en el sector de Kenscoff (Haití). EFE/ Jonet St Élois

El director de Rnddh, interviniendo en la matinal de la radio haitiana ‘Magik9’ este miércoles, reveló que en el momento del ataque perpetrado por las bandas contra la comuna de Kenscoff, al sur de Puerto Príncipe, ningún vehículo blindado de las fuerzas del orden se encontraba en la comuna.