CONTENIDO publicitarioCinco cambios tributarios en 14 meses ahogan a las apuestas en línea en Colombia: la inestabilidad de las normas cuesta más que los impuestos.BAZINO Foto: BAZINO26.08.2026 16:48 Actualizado: 26.08.2026 16:48
En febrero de 2025 el Gobierno gravó las apuestas por internet con un IVA del 19 por ciento amparado en la conmoción interior del Catatumbo. Para abril de 2026 ese impuesto había sido reemplazado, suspendido, sustituido por otro tributo y finalmente anulado por la Corte Constitucional, que ordenó devolver lo recaudado. Son cinco regímenes distintos para un mismo sector en catorce meses. Para los operadores, el problema dejó de ser la tarifa.Un mismo sector, cinco regímenes distintos El primer IVA del 19 por ciento se calculaba sobre los depósitos que el jugador hacía en su cuenta. Tras el hundimiento de la ley de financiamiento en diciembre de 2025, el Gobierno declaró una emergencia económica y expidió el Decreto 1474, que mantenía el 19 por ciento pero movía la base gravable al ingreso bruto del juego: apuestas menos premios pagados. La Corte suspendió esa emergencia en enero. En marzo el Gobierno respondió con el Decreto 240 de 2026, expedido al amparo de una segunda emergencia —esta por calamidad climática en el Caribe y el Chocó—, que creó un impuesto nacional al consumo del 16 por ciento sobre los juegos operados exclusivamente por internet, liquidado sobre el ingreso bruto de cada bimestre. En abril llegó el cierre parcial, en dos fallos. El 9 de abril la Corte declaró inexequible la emergencia de diciembre; el 15, por consecuencia, tumbó el Decreto 1474. En su comunicado sobre esa segunda decisión, el tribunal ordenó que la Dian no liquide ni cobre esos tributos y que se devuelvan las sumas pagadas a quienes acrediten haberlo hecho materialmente. El impuesto al consumo del 16 por ciento, por provenir de la segunda emergencia, quedó en pie: rige hasta el 31 de diciembre de 2026 y sigue sujeto a control constitucional. Lo que costó el primer experimento El recaudo funcionó. Coljuegos informó que los juegos por internet aportaron cerca de $1,3 billones durante la vigencia del impuesto, con un promedio mensual superior a $123.100 millones, además de unos $361.948 millones transferidos al sistema de salud por rentas del monopolio.La otra cara la reportó el propio sector. Como informó EL TIEMPO en agosto de 2025, Fecoljuegos advirtió que los depósitos cayeron entre 30 y 50 por ciento en las primeras semanas, con una reducción del 30 por ciento en los ingresos brutos. El gremio, que agrupa a Codere, Rushbet y WPlay, explicó que las empresas absorbieron el impuesto con bonos promocionales para no golpear la capacidad de juego del usuario.Ese mecanismo tiene un límite: un tributo que se financia con el margen del operador no se sostiene indefinidamente.El costo no es la tarifa, es la reconfiguración Cambiar la base gravable de depósitos a ingreso bruto no es un ajuste de porcentaje: son dos cálculos distintos que exigen datos distintos. Gravar depósitos exige capturar cada ingreso a la cuenta del jugador; gravar el ingreso bruto obliga a reconciliar apuestas contra premios pagados por bimestre, con trazabilidad para una auditoría de la Dian.Cada uno de los cinco cambios implicó reprogramar el motor de cálculo, los reportes regulatorios y la contabilidad. La orden de devolución añade otra capa: reprocesar periodos cerrados y acreditar pagos ante la Dian.Para un operador mediano presente en dos o tres mercados regulados, rehacer ese trabajo en cada jurisdicción y cada trimestre resulta inviable con equipo propio. De ahí que varios entrantes recientes en Perú, Brasil y Chile no construyan su plataforma desde cero, sino que licencien un software de casino de marca blanca en el que el proveedor asume la reconfiguración normativa como parte del servicio.El propio Decreto 240 refuerza ese cálculo por otra vía. Su parágrafo obliga a proveedores de plataformas tecnológicas, desarrolladores de software, pasarelas de pago y medios de comunicación a abstenerse de prestar servicios a operadores sin autorización vigente, so pena de sanción. Elegir proveedor dejó de ser una decisión técnica para volverse una de cumplimiento. Un antecedente que la región va a citar Colombia fue pionera en la región al regular el juego en línea en 2016, y su esquema —derechos de explotación destinados a la salud subsidiada— sirvió de referencia mientras Brasil, Perú y Chile diseñaban los suyos. Ese liderazgo tiene ahora un capítulo menos cómodo: cinco cambios de régimen y dos correcciones judiciales.El riesgo que alimenta ese vaivén es la fuga al canal ilegal, donde no hay tarifa que cobrar. Coljuegos reporta más de 34.000 portales no autorizados bloqueados.Los fallos de abril dejaron un mensaje que trasciende al sector: los tributos al juego deberán tramitarse en el Congreso, no por decreto de excepción. Para las empresas eso puede significar tarifas más altas, pero con vigencia previsible. Después de catorce meses de reglas provisionales, varios operadores considerarían ventajoso ese intercambio.Por: Agreegain Empresa responsable de las afirmaciones y opiniones expresadas en este contenido. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






