Lima (EFE).- Las últimas investigaciones arqueológicas en los vestigios de Vichama, una de las ciudades de la civilización Caral, la más antigua de América conocida hasta ahora, confirmaron el culto al agua a través de estatuillas con representaciones de serpientes y elementos ornamentales descubiertos en los últimos meses en Perú.
La representación de la serpiente, junto al sapo, es recurrente en los edificios de Vichama, una ciudad agrícola y pesquera ubicada a 177 kilómetros al norte de Lima, ligada a Caral, una de las cinco civilizaciones más antiguas del mundo al desarrollarse hace 5.000 años al norte de la actual capital peruana.
«La serpiente representa siempre al río», señaló este miércoles la arqueóloga Ruth Shady, directora de la Zona Arqueológica Caral, durante la presentación de los últimos hallazgos, luego de 19 años de investigaciones en Vichama, donde han logrado desenterrarse un total de 27 edificios públicos.
El culto al agua en la civilización más antigua de América
Shady recordó que los frisos de los edificios de Vichama narran una época de gran sequía que sufrió su población, con figuras de personas hambrientas y famélicas que impactó en su producción agrícola, lo que dio paso a un culto al agua con las serpientes como elemento de fertilidad y de abundancia.











