El alto el fuego de noviembre de 2024 puso fin a más de un año de choques entre Israel y Hezbollah, pero Israel mantiene posiciones militares y bombardeos en el sur libanés.El embajador de Estados Unidos en Líbano, Michel Issa, afirmó este miércoles que el fin de los ataques israelíes en territorio libanés depende de que Hezbollah entregue sus armas, y descartó que Washington vaya a exigir a Israel ninguna concesión mientras el grupo terrorista chií no dé ese paso. “No hay ningún acuerdo para poner fin a la agresión israelí porque Hezbollah no ha entregado sus armas”, declaró Issa en referencia recogida por el diario libanés L’Orient-Le Jour.El diplomático, de origen libanés y en el cargo desde noviembre de 2025, cuestionó que se reclamen gestos unilaterales a Israel mientras la organización liderada por Naim Qasem mantiene intacto su arsenal. “El partido no quiere hacer nada, así que ¿por qué pedirle a Israel que lo haga todo?”, planteó. Issa insistió en que Estados Unidos no negociará con Hezbollah salvo que la milicia tenga “algo que presentar” a Washington, y precisó que las conversaciones siguen abiertas a nivel técnico en Roma, aunque sin avances visibles.PUBLICIDADLas palabras de Issa llegan después de que, a mediados de agosto, el propio embajador advirtiera de que los ataques israelíes en el sur de Líbano continuarían mientras Hezbollah no se desarmara, tras una visita a Beirut junto al general Joseph Clearfield, oficial de alto rango del Mando Central de Estados Unidos. Ambos se reunieron entonces con el presidente Joseph Aoun y con el comandante del Ejército libanés, Rodolphe Haykal, en un intento por reactivar el proceso negociador.El embajador de Estados Unidos en el Líbano, Michel Issa, asiste a una reunión informativa en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, D.C., Estados Unidos, el 23 de abril de 2026
El embajador de Estados Unidos en Líbano condiciona el fin de la ofensiva israelí al desarme de Hezbollah
Michel Issa descartó presionar a Israel mientras el grupo terrorista chií no entregue su arsenal, en medio de negociaciones estancadas en Roma






