“Hoy puede importar cualquiera con muy poca plata”, explica Agustín, describiendo un cambio de época en el comercio exterior: la apertura importadora bajó las barreras de entrada y multiplicó las consultas de quienes recién empiezan.

Desde su experiencia como asesor, repasa qué significa brindar una atención a medida, qué habilidades exige el rubro hoy y cómo las redes sociales cambiaron la manera de conseguir clientes. ¿Qué implica para vos ofrecer soluciones personalizadas en comercio internacional?

Parto de una base de lo que le voy a ofrecer al cliente, porque las consultas suelen ser parecidas y los problemas también se repiten.

Pero cada cliente es distinto: tiene gustos y necesidades propias, y hay que identificarlas para poder atenderlo bien.

Algunos escriben a las diez de la noche, otros solo de nueve a seis de la tarde.