La disputa legal por la custodia de un recién nacido con cardiopatía grave enfrenta en Texas a una pareja de California con su gestante en un caso de gestación subrogada. (AP Foto/LM Otero)La disputa legal por la custodia de un recién nacido con una cardiopatía grave enfrenta en Texas a una pareja de California con su gestante, un caso que expone dilemas éticos y vacíos regulatorios en la gestación subrogada en Estados Unidos. El conflicto escaló tras el nacimiento del menor el 12 de agosto de 2026.La pareja, compuesta por Nausheen Gilkar y Omar Ahmed, busca mantener la autoridad sobre su hijo, al que llaman Rumi, tras un proceso de subrogación iniciado en 2025. Por su parte, la gestante, McKenna West, solicita la custodia legal del niño, a quien denomina Gabriel, para garantizar que reciba tratamientos médicos que considera necesarios.PUBLICIDADEl caso, que se ventila en tribunales familiares de Dallas, involucra a una pareja de California que recurrió a la gestación subrogada tras fallidos intentos de fertilización in vitro y una histerectomía de Gilkar. Tras conocerse el diagnóstico prenatal de hipoplasia del ventrículo izquierdo, los padres solicitaron la interrupción del embarazo, hecho que West rechazó al considerar que el niño tenía posibilidades de supervivencia, según testimonios recogidos por la Associated Press.La gestación subrogada es un acuerdo legal mediante el cual una persona gesta un bebé para terceros, quienes serán los padres legales. Este procedimiento carece de una ley federal que lo regule, por lo que cada estado establece sus propias normas. California cuenta con un marco legal que suele reconocer los derechos de los padres intencionales, mientras que Texas carece de una regulación específica para casos interestatales.PUBLICIDADEl juez de Dallas no resolvió la custodia ni la autoridad sobre decisiones médicas y dejó vigente la orden de restricción contra McKenna West. (Imagen Ilustrativa Infobae)Esta falta de unificación legal genera conflictos cuando las partes residen en estados con legislaciones contrapuestas. En el presente caso, West se trasladó voluntariamente desde Alaska a Texas, un estado con una prohibición casi total del aborto, con el fin de dar a luz y desafiar la decisión de los padres biológicos de interrumpir el embarazo.El recién nacido padece una afección en la que una parte del corazón carece de desarrollo adecuado, lo que impide el flujo sanguíneo normal. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), este defecto afecta a menos de 1.000 bebés al año y resulta letal en días o semanas sin intervención.PUBLICIDADEl menor ha sido sometido a una primera cirugía de una serie de tres intervenciones necesarias, según la Cleveland Clinic. El infante ha requerido transfusiones sanguíneas y permanece en estado crítico, según documentos presentados ante el tribunal de Dallas.Los padres aseguran que el niño es su hijo biológico y han obtenido una orden de restricción que prohíbe a West acercarse al menor. Gilkar afirmó ante el juez: “Él es el amor de nuestras vidas”, al tiempo que cuestionó la estabilidad de la gestante.West, quien es enfermera, argumenta que su intención de obtener la custodia responde a una desconfianza sobre el compromiso de la pareja con los cuidados médicos del niño. Su abogado, Jeff Domen, planteó durante la audiencia: “¿Confiaría usted en alguien para cuidar a su hijo que quería a su hijo muerto?”. La gestante manifestó que desistiría de su reclamo si el tribunal garantiza que el bebé recibirá todas las intervenciones necesarias.PUBLICIDADEl caso ha ganado relevancia política debido a la intervención de la oficina del fiscal general de Texas, Ken Paxton, quien aseguró una orden judicial para garantizar la atención médica del menor. Asimismo, grupos antiaborto y funcionarios republicanos han manifestado su apoyo a West.La controversia reaviva el debate sobre la autonomía reproductiva, los derechos de la gestante y la protección de los padres biológicos. La falta de un marco legal nacional deja a las familias y a los menores en una situación de incertidumbre judicial ante diagnósticos prenatales complejos.El juez a cargo del caso en Dallas no dictó una resolución definitiva sobre la custodia ni sobre la autoridad para decisiones médicas durante la audiencia del 25 de agosto. La orden de restricción que impide a West ver al niño permanece vigente.PUBLICIDADEl futuro del menor depende de la próxima determinación judicial. Las partes aguardan una decisión que defina quién ejercerá la patria potestad y la responsabilidad de los tratamientos futuros del niño.Para familias que atraviesan procesos de gestación subrogada o enfrentan diagnósticos prenatales complejos, organismos como los CDC y diversas organizaciones de apoyo familiar ofrecen guías sobre derechos parentales y recursos médicos. Estas entidades recomiendan consultar con especialistas en ética médica y asesores legales especializados en derecho familiar para navegar las complejidades de estos procedimientos.