Durante la noche del pasado martes 25 de agosto, el Gobierno de los Estados Unidos suspendió las citas para visas de inmigrante de solicitantes de todo el mundo, en medio del recrudecimiento de la política migratoria del presidente estadounidense Donald Trump, quien busca modificar el sistema de migración laboral de la nación.

Frente a este escenario, el mandatario republicano, de 80 años, impulsó el aumento de la tarifa para determinadas solicitudes de la visa H-1B, un permiso de no inmigrante en los Estados Unidos que permite a las empresas contratar a profesionales extranjeros para ocupaciones especializadas que exigen un título universitario o equivalente.

Por lo tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsó el aumento de la tarifa para determinadas solicitudes de visas H-1B, destinadas a trabajadores extranjeros en ocupaciones especializadas, a US$103 mil 265 (Q787 mil 689), además de paralizar las citas para solicitar la visa estadounidense en las embajadas del mundo.

El magnate neoyorquino argumentó que se trata de una medida de capacitación global destinada a los funcionarios consulares; sin embargo, no dijo cuándo se reanudaría el trámite formal, aunque sí precisó que la suspensión de las citas es para que puedan “descartar a los solicitantes susceptibles de depender de las prestaciones públicas”.