La genética local Angus despierta suspiros entre los que saben de ganadería. Y también los invita a hacer gastos extraordinarios, como el desembolso de $300 millones que se pagó por la mitad de Álvaro, un toro reproductor de la Cabaña Santa Rosa, que fue vendido en Tres Arroyos a un consorcio de criadores y cabañeros de La Pampa. El valor equivale a unos US$200.000 por la mitad del animal y constituye un récord para la ganadería argentina, según la Asociación Argentina de Angus.
Pero detrás de ese número hay bastante más que un remate excepcional. Para Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus, el precio permite entender cómo cambió el negocio de la genética bovina, qué valor tiene hoy un reproductor de elite y por qué la carne vacuna de calidad se volvió un producto cada vez más buscado.
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Álvaro llega, además, con antecedentes que explican parte de esa valorización. Fue Gran Campeón Macho Colorado en la última Exposición Angus de Otoño y obtuvo el premio al tercer Mejor Toro en la Exposición Rural de Palermo. Es hijo de "Mateo" y de una vaca de la nueva generación de donantes de Cabaña Santa Rosa.









