Luis Manuel Avilés volvió con su familia este martes, después de pasar varios días bajo custodia migratoria en Florida. Su detención había causado controversia porque su hijo, Joshua Avilés, es un marinero de la Armada estadounidense que llevaba nueve meses desplegado a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Próximo.La familia confirmó la liberación en un mensaje publicado en Facebook por Joshua. “Luis ya ha regresado con nuestra familia. Estamos muy agradecidos por todo el apoyo que han brindado tanto a Luis como a Josh durante esta situación”, señaló el comunicado. La familia añadió que tomaría tiempo para estar junta mientras esperaba el regreso de Joshua, y pidió comprensión y respeto durante ese periodo.El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no han explicado por qué Avilés fue detenido ni qué motivó posteriormente su liberación.La detenciónAvilés, originario de Nicaragua, llevaba alrededor de dos décadas viviendo en Estados Unidos y trabajaba como handyman y en tareas de mantenimiento en Cayo Hueso, Florida. La Patrulla Fronteriza lo arrestó el sábado durante un control de tráfico, cuando había salido de casa para llevar su automóvil al mecánico.Su familia afirmó que tenía licencia de conducir, número de Seguro Social y permiso de trabajo, y que había realizado trámites para obtener la residencia permanente. También sostuvo que tenía un caso migratorio pendiente. El DHS, sin embargo, dijo que Avilés había entrado ilegalmente a Estados Unidos y que permanecería bajo custodia del ICE mientras avanzaba su proceso de deportación.La agencia defendió su decisión con un argumento que había generado controversia desde el momento de la detención: “El hecho de tener un familiar en las Fuerzas Armadas no es un pase libre para violar las leyes de nuestro país”. En otro mensaje, el DHS señaló que el servicio militar de un familiar inmediato “no otorga automáticamente la libertad condicional, un estatus legal ni inmunidad frente a las medidas de control migratorio”.La situación cambió rápidamente. Según registros del Departamento de Justicia, un juez de inmigración desestimó el caso de Avilés el lunes, apenas unas horas después de que fuera ingresado en un centro de detención migratoria en Miami.La detención había sido especialmente difícil para Joshua Avilés por las condiciones de su despliegue. El marinero ha estado más de nueve meses a bordo del USS Abraham Lincoln, que ha permanecido en el mar durante un periodo récord mientras participaba en las operaciones relacionadas con la guerra con Irán.Joshua Avilés hizo pública la detención de su padre el sábado en una publicación. Dijo que llevaba meses trabajando jornadas de más de 12 horas y que le resultaba difícil continuar con sus responsabilidades mientras desconocía qué estaba ocurriendo con su padre.El USS Abraham Lincoln también había comenzado a recibir atención por las condiciones que enfrentaban sus tripulantes, incluidas preocupaciones sobre suministros y salud mental. El portaaviones salió del Oriente Próximo el sábado y emprendió su regreso hacia Estados Unidos.El arresto también ocurrió en un momento de mayor actividad migratoria en Cayo Hueso. De acuerdo con un reporte de NBC News, la Key West Immigrant Support Network dijo haber detectado un incremento de las detenciones en los últimos días y verificó 28 detenciones durante esa semana. Muchas de las personas afectadas tenían autorizaciones de trabajo y seguían procesos legales para permanecer en Estados Unidos, de acuerdo con ese informe.Según la organización, Avilés fue uno de al menos siete inmigrantes detenidos en Cayo Hueso el sábado. El caso cobró mayor relevancia porque se produjo en medio de otras detenciones de familiares de militares estadounidenses. Según un recuento de la Associated Press, las autoridades migratorias habían detenido a más de 50 familiares de militares en servicio activo durante el segundo mandato de Donald Trump.