Domingo San Miguel, un hombre soltero de 78 años, fue encontrado muerto el 18 de mayo, el mismo día en el que se denunció su desaparición, con el cráneo destrozado en una finca de cerezos El Bierzo (León) no muy lejos de su casa. El hombre, de Arganza (800 habitantes), manejaba grandes cantidades de dinero, pero en principio no se tuvo claro el porqué de su muerte, considerada no accidental. Tres meses después del suceso, la Guardia Civil ha detenido a una de sus sobrinas, una mujer de mediana edad con quien la víctima mantenía un trato cordial y habitual, y a la pareja de esta, acusados de un crimen con motivaciones económicas.El arresto se produjo el pasado martes 25 de agosto tras varios meses de investigación en lo que no parecía un fallecimiento casual. Los primeros indicios apuntan a que sufrió varios golpes en el cráneo con una piedra de gran tamaño.Según detalla el Diario de León, la Guardia Civil ha conseguido ir esclareciendo lo que durante semanas y meses se trató de una muerte que no se conseguía justificar, ya que no parecía factible que estuviese relacionada con una caída desde lo alto de un cerezo de un terreno cercano a su domicilio, como la autopsia pronto despejó. Las indagaciones se fueron orientando hacia el entorno familiar de este hombre, que vivía solo, pero con quien una de sus tres sobrinas solía pasar bastante tiempo, de hecho, se hacía cargo de sus citas médicas o de diversos recados en esta localidad berciana. La mujer residía en un pueblo del municipio de Ponferrada y solía verse por Arganza, visitando a su tío.Domingo San Miguel, según estas informaciones, mantenía un estilo de vida austero y de poco desembolso, incluso rayano en lo extremo, como comprobaron los agentes en la inspección de su vivienda, si bien contaba con un importante patrimonio económico y era prestamista de distintas cantidades de dinero. Por tanto, se está intentando resolver si él mismo había prestado alguna suma determinada a su sobrina y a su pareja y si algún conflicto en este sentido fue lo que acabó en la agresión con resultado mortal. Tampoco se tiene la certeza de si el asesinato se produjo en la plantación de cerezos donde se localizó el cadáver tras alertarse de la desaparición o si, por el contrario, pudo ser golpeado en otro lugar y posteriormente trasladado a la arboleda para intentar camuflar su muerte si era posteriormente investigada.El carácter de las heridas que presentaba el cadáver y que analizaron los forenses conducía a pensar en un objeto contundente como arma homicida. El posterior hallazgo de restos de ADN en una piedra grande hace varios días facilitó que la Guardia Civil consiguiera avanzar en su rastreo. Aún queda por dilucidar si el ataque con la piedra se produjo por un arrebato repentino o si había un plan para acabar con la vida del hombre. De momento, su sobrina y su pareja, un hombre de mediana edad, han pasado este martes a disposición de los juzgados de Ponferrada.
La muerte sin resolver de un hombre golpeado con una piedra en León empieza a ver la luz a los tres meses: detienen a su sobrina y su pareja
Los investigadores apuntan a un móvil económico, ya que la víctima, de 78 años, manejaba grandes cantidades de dinero y estaba soltero












