Los autos que ya estén certificados para venderse y circular en Estados Unidos no deberán atravesar un nuevo proceso de homologación técnica en la Argentina. El Gobierno reconocerá como válido el sistema de seguridad estadounidense y no exigirá pruebas adicionales en el país.El cambio quedó establecido mediante el Decreto 796/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo. Se trata de uno de los pasos técnicos necesarios para implementar el acuerdo comercial firmado entre la Argentina y Estados Unidos, que contempla el ingreso de hasta 10.000 vehículos fabricados en ese país por año sin pagar el arancel extrazona del 35%.Pero la publicación del decreto no activa todavía ese beneficio. El acuerdo debe ser enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso para su tratamiento y aprobación. Mientras esa instancia permanece pendiente, el Gobierno avanza con las modificaciones regulatorias necesarias para que el régimen pueda funcionar cuando entre plenamente en vigor.El Chevrolet Suburban es uno de los modelos que podría llegar al país tras el acuerdoQué cambia con la homologaciónHasta ahora, los fabricantes e importadores debían acreditar ante las autoridades argentinas que cada modelo cumplía con los requisitos locales de seguridad activa y pasiva. El procedimiento concluía con la emisión de la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), necesaria para comercializar un vehículo cero kilómetro y librarlo al tránsito público.Estados Unidos utiliza un sistema diferente. Allí, el fabricante autocertifica que el vehículo cumple con las Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS) y asume la responsabilidad por esa declaración. La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) realiza posteriormente tareas de supervisión, investigación y fiscalización.Con el nuevo decreto, la Argentina reconoce ese sistema como equivalente al nacional. Para acreditar el cumplimiento de las condiciones de seguridad será suficiente presentar la denominada Blue Ribbon Letter, emitida por la NHTSA.Para acreditar el cumplimiento de las condiciones de seguridad será suficiente presentar la denominada “Blue Ribbon Letter”, emitida por la NHTSADavid Zalubowski - APEl documento deberá identificar la marca y el modelo e incluir los datos correspondientes al número de identificación vehicular —VIN, por sus siglas en inglés—. Esa información permitirá comprobar que las unidades importadas correspondan a la misma configuración técnica certificada para su comercialización en Estados Unidos.La norma determina expresamente que el reconocimiento de la documentación estadounidense no requerirá el cumplimiento de ningún requisito de seguridad adicional a los exigidos por la NHTSA. De esta manera, se elimina la necesidad de volver a someter los vehículos a una homologación técnica en la Argentina.El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, explicó que fue necesario dictar una norma específica para los autos porque Estados Unidos no utiliza certificaciones oficiales previas, sino un sistema de autocertificación de los fabricantes.El funcionario vinculó el cambio con el Decreto 892/2025, mediante el cual el Gobierno estableció que las exigencias técnicas para importar y comercializar distintos productos pueden considerarse satisfechas cuando estos ya cumplen las normas de determinados mercados internacionales.La medida no se limita a autos fabricados en Estados UnidosUno de los aspectos relevantes del decreto es que la simplificación técnica no queda necesariamente limitada a los vehículos producidos en territorio estadounidense. El requisito central es que hayan sido fabricados bajo las normas FMVSS y cuenten con la Blue Ribbon Letter para ser comercializados en ese mercado.Esto significa que el régimen podría alcanzar a modelos de cualquier marca e incluso fabricados en otros países, siempre que dispongan de la documentación estadounidense exigida. Como señaló Sturzenegger, Estados Unidos tiene un mercado amplio, integrado tanto por vehículos producidos allí como por unidades importadas desde otros orígenes.La autoridad argentina emitirá la certificación local sobre la base del reconocimiento de la documentación estadounidenseFOCKE STRANGMANN - AFPEste alcance debe diferenciarse del beneficio arancelario contemplado en el acuerdo bilateral. El cupo anual de 10.000 unidades sin el arancel del 35% se aplica únicamente a vehículos originarios de Estados Unidos. Un modelo fabricado en otro país podría acceder al procedimiento simplificado de homologación, pero no por eso quedaría alcanzado por la eliminación del impuesto aduanero.Qué trámites y controles se mantienenLa simplificación no implica que las unidades puedan ser comercializadas sin documentación argentina. Los fabricantes o importadores todavía deberán solicitar la emisión de la LCM y contar con la Licencia de Configuración Ambiental (LCA), que acredita el cumplimiento de las exigencias sobre emisiones contaminantes, ruidos vehiculares y radiaciones.La diferencia es que la autoridad argentina ya no realizará una nueva verificación técnica previa de las condiciones de seguridad. Emitirá la certificación local sobre la base del reconocimiento de la documentación estadounidense y trasladará parte de los controles a una instancia posterior.Las autoridades nacionales también conservarán sus facultades de fiscalización. Los fabricantes e importadores estarán obligados a informar inmediatamente cualquier investigación, sanción, incumplimiento o campaña de retiro que afecte en Estados Unidos a los modelos vendidos en la Argentina. Además, deberán replicar en el mercado local las medidas correctivas ordenadas por las autoridades estadounidenses. Si no lo hacen, la homologación podrá ser suspendida o revocada.El acuerdo que todavía espera al CongresoLa modificación forma parte del proceso iniciado con el acuerdo sobre comercio e inversiones recíprocos, firmado por ambos países en febrero.Dentro de ese entendimiento, la Argentina se comprometió a permitir el ingreso anual de hasta 10.000 vehículos fabricados en Estados Unidos sin cobrarles el arancel extrazona del 35%.El beneficio comprende diferentes tipos de vehículos y motorizaciones, desde autos y SUV hasta determinadas pickups y utilitarios. Las pickups medianas quedaron fuera del régimen, un segmento en el que se especializa la industria automotriz argentina y que representa uno de sus principales pilares de producción y exportación.El esquema favorece el ingreso de pickups full size y evita que compitan directamente con las camionetas medianas producidas en la ArgentinaAutos 0kmEstados Unidos
El Gobierno reglamentó un cambio clave para la llegada de nuevos autos a la Argentina
Mediante una publicación en el Boletín Oficial reconoció como válida la certificación estadounidense de seguridad; el acuerdo que establece un cupo anual de 10.000 vehículos todavía debe ser aprobado por el Congreso






