A pesar de que hace ya varios meses se habla de que la relación entre Martina “Tini” Stoessel y sus padres, Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera, no estaría en su mejor momento, incluso rumoreándose que la cantante no los habría invitado a su casamiento con Rodrigo De Paul, ahora todo salió a la luz.Cabe recordar que la versión más fuerte que sonaba como motivo del final del vínculo era que el productor le habría recomendado a su hija que hiciera un acuerdo prenupcial antes de la boda, teniendo en cuenta que ella tendría un patrimonio mayor al del futbolista.Sin embargo, todo estalló luego de que Tini quisiera comprar una cartera de 2.500 euros. Según trascendió, su tarjeta fue denegada y, al consultar con el banco, se enteró de que su padre le había puesto un límite de 2.000 euros por compra.A partir de ahí, la artista empezó a hacer una investigación y ordenó una auditoría sobre su patrimonio, que Alejandro maneja desde que ella tenía apenas 14 años y empezó a actuar en la tira Violetta.En las sociedades a nombre de su padre, y de su hermano Francisco, pero que facturan gracias a la imagen, contratos comerciales, música y shows de Tini, el nombre de la artista no aparece en ningún lugar.Según le habrían explicado, sería para protegerla de posibles demandas judiciales, pero algo no cerraba.La auditoría reveló que todas las ganancias de Tini de los últimos 15 años de carrera, estarían a nombre de su padre y sus empresas. Ella no tiene participación accionaria ni control sobre ninguna de las sociedades que facturan con su nombre.Según trascendió, se trataría de más de 70 millones de dólares. De hecho, se supo que tan solo la primera parte de su gira Futttura facturó alrededor de 43 millones de dólares, de los cuales la cantante solo percibió 300 mil.Si bien la cantante habría firmado documentos vinculados a distintas empresas, eso no implicaría que cediera sus derechos comerciales o de imagen.Además, algunas sociedades y empleados de las empresas habrían recibido ingresos de proyectos de la artista sin haber participado de su creación, mientras que Tini no figuraría autorizada para operar determinadas cuentas.Incluso, a pesar de que hace tres meses Alejandro ya no es más el representante de su hija, todos los contratos que firmó para proyectos futuros - como el resto de la gira de Futttura y la creación de dos discos - serán cobrados por una de estas empresas a las cuales Tini no puede acceder.Recién en junio de este año, con la intervención de sus nuevos abogados, Tini habría logrado acceder a una cuenta bancaria exclusivamente a su nombre. Ahora, la cantante buscaría recuperar el control de su carrera y reorganizar junto a su padre el patrimonio construido durante más de una década.En este contexto, no se descarta que pueda iniciar acciones legales contra Alejandro, ya que la investigación no solo tendría un costado económico. También se estaría analizando si pudo haber existido alguna irregularidad o movimiento ilícito, con posibles figuras como estafa al Estado o administración fraudulenta y la defraudación como delitos.La fiscalía debería hacer una pericia propia y se podría dar una pena de 1 a 6 años por cada delito. Si hubieran existido varias maniobras, el piso mínimo se elevaría a tres años.Por otra parte, al aire de LAM (América) revelaron que hablaron con un amigo de Alejandro Stoessel. “Tini está ordenando todo su patrimonio para la boda, tiene que determinar claramente sus bienes propios antes de casarse”, contaron.“No tiene que ver con reclamos a su papá. Lo que me dice este amigo de Alejandro es que ella necesita ordenarlo. Imaginate todo lo que tiene, todas las campañas… No hay conflictos con él. Sí hay una transición. Lo que me dice es que Alejandro habla con Tini y que cuando ve todas estas noticias se ríe. Cree que hay muchas malas interpretaciones y mucho invento”, agregaron en el ciclo que conduce Ánge del Brito.