Llevaban tiempo siguiéndole la pista, conscientes de que no sería fácil detenerlo. Taulant Toma, nacido en Albania hace 42 años, se había ganado a pulso el sobrenombre de Maestro de las fugas. A sus espaldas, acumula la evasión de cuatro prisiones distintas: tres en Italia y una en Bélgica. En 2025 protagonizó su última huida de un centro penitenciario de máxima seguridad en Milán. Los agentes de la Policía Nacional lo localizaron en Tarragona, en el barrio del Campclar, donde lo detuvieron el viernes. Cuando intentaron apresarlo, se revolvió. Uno de los amigos con los que iba tiró una pistola Sig Sauer a unos matorrales, que encontraron los Mossos. “Lo redujimos, y enseguida se empezó a aglomerar gente, lo engrilletamos como pudimos y nos fuimos”, explica el inspector jefe de grupo de la unidad de delincuencia económica y fiscal (UDEF) de Tarragona. Unos seis agentes montaron el dispositivo durante varios días. El viernes, justo cuando ya se iban a ir, divisaron a Toma en un vehículo con más personas. Los investigadores calculan que el fugitivo llevaba en España desde enero. Además, Toma portaba documentación falsa, con la que ya había sido detenido en Girona por tenencia de armas y explosivos. “Estaba muy bien hecha, pero teníamos una descripción física, con tatuajes muy característicos, y una cicatriz profunda en la mejilla derecha. No había duda de que era él”, explica el mando policial, que celebra que todo saliese bien.Con solo 25 años, Toma se escapó de su primera cárcel. Era 2009 y estaba encerrado en un centro en Terni (Italia) por robos con violencia. Su condena vencía en 2014, según explican los medios italianos. Pero decidió que había llegado el momento de irse. El 9 de octubre de ese año, aprovechando que el resto de presos jugaban un partido en el patio, atravesó un agujero en la red que delimitaba el campo, se aproximó al muro y se esfumó valiéndose de unas sábanas. Los agentes lo encontraron dos meses después y lo detuvieron a él y a su primo, acusado de ayudarle. La siguiente fuga fue cuatro años después, el 2 de febrero de 2013. Toma estaba recluido en una prisión en Parma, también en Italia, cuando logró evadirse de nuevo. En esta ocasión, le ayudó un compatriota, compañero de celda. Toma serró uno de los barrotes de la celda, se escapó por un agujero, y de nuevo se ayudó de sábanas para descolgarse hasta el muro que le separa de la calle. Para escalarlo, se valieron de una especie de pértiga que fabricaron de manera manual, según explicaron en su día los medios italianos. Toma estuvo en libertad apenas medio año: en septiembre la policía lo detuvo en Bélgica. Y allí es donde protagonizó su tercera fuga, cuando el 14 de diciembre del mismo año se escapó de la prisión de Lantin. Toma contó con varios ayudantes, que tomaron como rehén a un funcionario de la prisión. Paralelamente, ocasionaron un poco de alboroto en el patio, rompiendo un recipiente, para despistar a los trabajadores. Toma se escapó de la manera más inverosímil: escaló una pirámide humana que le permitió saltar el muro perimetral del centro, según cuenta La Repubblica. Una vez fuera, se subió a un Opel Astra que le esperaba.En esta ocasión, no lo detuvieron hasta 2015 y en 2019 fue extraditado a Italia, donde protagonizó su cuarta y -hasta ahora- última fuga. Teniendo en cuenta su currículum delictivo, Toma fue encerrado en una prisión de máxima seguridad de Opera, en Milán. Pero tardó en escaparse: no es hasta diciembre de 2025 que lo logró. En una huida muy parecida a la de Parma, el Corriere della Sera cuenta que utilizó de nuevo una lima para serrar unos barrotes, que se descolgó con unas sábanas y que fabricó, de nuevo, una pértiga con mangos de escoba y rematada con un gancho metálico para superar el muro. Ahora Toma espera en España a ser entregado a Italia, donde todavía le queda una pena abultada por cumplir, después de la acumulación de delitos y de fugas. Además, los investigadores todavía buscan a uno de sus compatriotas, identificado, que agredió a los agentes en el momento del arresto. Mientras la Audiencia Nacional tramita su extradición a Italia, Toma se encuentra en la prisión de Mas d’Enric. “Ya les hemos avisado del perfil que tiene”, asegura el inspector jefe de la Policía Nacional.
La Policía Nacional detiene en Tarragona a Taulant Toma, el ‘Maestro de las fugas’
El hombre, de 42 años, ha logrado esacapar de cuatro cárceles: tres italianas y una belga. La última, un centro de máxima seguridad en Milán










