Muchos mantienen en funcionamiento opciones al exterior del hogar que pueden comprometer la seguridad de los datos guardados en el dispositivo. (Foto: Zorrakino / Europa Press)Mantener activas las conexiones de WiFi y Bluetooth en el celular puede ser una de puerta de entrada para ciberataques en lugares públicos. Los expertos advierten que la exposición a redes abiertas y dispositivos desconocidos multiplica las posibilidades de sufrir robo de información, instalación de malware o acceso no autorizado a datos personales.Según información de HP y del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE), los riesgos de mantener estas conexiones activas van desde la intervención silenciosa de la comunicación, hasta la suplantación de redes legítimas y la explotación de vulnerabilidades del propio dispositivo.PUBLICIDADLas redes WiFi públicas carecen de las protecciones necesarias para garantizar la seguridad de los datos que circulan a través de ellas. HP advierte que uno de los ataques más frecuentes es el conocido como Man in the Middle (MitM).La conexión WiFi activa en lugares públicos permite el acceso de extraños a información que se envía a través de la red. (Imagen Ilustrativa Infobae)En este esquema, el atacante se posiciona entre el router y el usuario, interceptando toda la información que viaja por la red. El usuario puede navegar sin sospechar que sus datos están siendo monitorizados y potencialmente copiados.PUBLICIDADOtra modalidad de ataque consiste en la creación de redes falsas. Los ciberdelincuentes pueden replicar el nombre de una red legítima o crear una propia sin contraseña, atrayendo a los usuarios que buscan conectividad gratuita. Al ingresar, el usuario concede sin saberlo acceso a su información privada, quedando expuesto a robos de credenciales y archivos sensibles.Las redes WiFi abiertas representan un riesgo por la posible interceptación de información y por la propagación de malware. HP explica que los atacantes aprovechan la ausencia de controles para distribuir programas maliciosos, como el ransomware.PUBLICIDADEl ransomware puede secuestrar archivos personales y exigir pagos. (Imagen Ilustrativa Infobae)Este software secuestra archivos o sistemas completos, exigiendo un pago para la devolución de la información o la restauración de la funcionalidad. El malware puede instalarse sin que el usuario note su presencia. Una vez dentro del dispositivo, puede registrar contraseñas, acceder a correos, realizar transferencias bancarias o tomar el control de cuentas sensibles. La infección de un celular conectado a una red pública puede repercutir en otros dispositivos vinculados y comprometer la seguridad de espacios laborales o familiares.PUBLICIDADEl Bluetooth mantiene un alcance limitado, pero suficiente para que dispositivos cercanos puedan conectarse sin autorización si la función permanece activa y visible.El Bluetooth permite que dispositivos externos se conecten al dispositivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)El INCIBE destaca el fenómeno del Bluesnarfing, una técnica que permite a los atacantes explotar debilidades en los protocolos de comunicación del Bluetooth para acceder a datos contenidos en el celular.PUBLICIDADLa peligrosidad de este ataque radica en su capacidad de actuar de modo silencioso. Muchos usuarios utilizan el Bluetooth para auriculares, parlantes o sistemas de manos libres, pero omiten las actualizaciones de seguridad y dejan la función visible sin supervisión. Los atacantes usan herramientas especializadas y, aunque el alcance no suele superar los 15 metros, resulta suficiente en lugares como aeropuertos, centros comerciales o eventos masivos.PUBLICIDADDetectar un ataque en tiempo real es complejo, aunque existen indicios que pueden alertar sobre una vulneración. El INCIBE señala que un comportamiento extraño del dispositivo, como bloqueos inesperados o el envío de mensajes no autorizados desde aplicaciones, podría indicar la intervención de un atacante.Bloqueos inesperados en el dispositivo revelan que el celular fue intervenido. (Imagen Ilustrativa Infobae)Además, un aumento en el consumo de batería, sin que se utilicen aplicaciones exigentes, puede ser una pista de procesos sospechosos ejecutándose en segundo plano.PUBLICIDADAsimismo, la aparición de conexiones desconocidas en el historial de dispositivos Bluetooth, sumado a actividad no reconocida en cuentas bancarias y redes sociales refuerza la sospecha de un acceso malicioso por parte de un extraño.Frente a estos riesgos, HP y el INCIBE coinciden en que la prevención es fundamental. Sugieren mantener el sistema operativo, las aplicaciones y el antivirus siempre actualizados para cerrar brechas conocidas. PUBLICIDADAl conectarse a WiFi públicas, la sugerencia principal es evitar operaciones bancarias o el ingreso de contraseñas en sitios sensibles, así como no acceder a redes sociales desde conexiones inseguras.