M+.- El jurado federal de Baltimore, en Maryland, leyó el veredicto contra Alekzander Quinn Bywater la tarde del 20 de agosto de 2026: “culpable” de los cinco cargos que enfrentaba, entre ellos conspirar para explotar sexualmente a una niña y publicar en la internet oscura (o ‘dark web’) los videos de su propio abuso.Bywater, originario de Colorado Springs, Colorado, vivía en el estado de Veracruz junto con su esposa, Anika Danielle Studlar Bywater, cuando la pareja grabó, en enero y febrero de 2024, dos videos en los que abusaban sexualmente de una menor. Según la acusación federal presentada ante la Corte de Distrito de Maryland, y consultada por MILENIO para esta investigación, el matrimonio subió ese material a un sitio de internet identificado como “Website A”, y ahí lo ofrecieron a la venta. Un agente encubierto del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) que operaba en Maryland compró de manera encubierta los dos videos el 6 y 7 de febrero de ese año.La fiscalía federal calificó el caso de “profundamente depravado” y reveló que Alekzander Quinn Bywater dejó Estados Unidos rumbo a México y se aprovechó de una persona muy vulnerable; “una niña pequeña”, como la describió el fiscal general adjunto A. Tysen Duva, del Departamento de Justicia, tras el veredicto de culpabilidad. El expediente judicial –que mantuvo sellados buena parte de los documentos para proteger la identidad de la menor– es uno de los poquísimos casos de turismo sexual infantil que llegó a los tribunales con nombre y apellido.Una revisión de MILENIO en los archivos del Departamento de Justicia, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y cortes federales de Texas, Arizona, California y Florida encontró que, entre 2008 y 2026, las autoridades estadunidenses han hecho públicos apenas 17 casos de ciudadanos de ese país procesados por abusar sexualmente de menores en territorio mexicano. La cifra contrasta de forma drástica con lo que documenta ECPAT International, la red mundial que desde 1990 monitorea la explotación sexual comercial de la infancia, que identifica desde hace más de una década un corredor de turismo sexual infantil que corre a lo largo de la frontera norte de México y de sus principales destinos turísticos: Tijuana y Ciudad Juárez, en el norte; Acapulco, Cancún y Puerto Vallarta, en las costas. Pese a esto, el aparato de justicia estadunidense solo alcanza a capturar una fracción mínima de los casos: aquellos en los que el sospechoso comete el error de cruzar de regreso a Estados Unidos con evidencia gráfica en el teléfono, o donde una víctima logra escapar y denunciar del otro lado de la frontera.“Lo que tenemos son los casos que fallaron para el agresor”, dice un fiscal citado en uno de los expedientes revisados para este reportaje.
Redes de abuso infantil en EU cruzan la frontera con México
Redes de abuso infantil estadunidense operan en la frontera de México en busca de menores. MILENIO indagó en algunos de los casos más controversiales.








