Múltiples investigaciones han confirmado que hábitos como llevar una dieta saludable, controlar el peso y hacer actividad física regularmente pueden contribuir a la prevención de la diabetes tipo 2.Sin embargo, no todas las personas con un riesgo elevado de tener la enfermedad se benefician por igual de las intervenciones en el estilo de vida, según concluye un nuevo estudio.La investigación fue realizada por científicos del Centro Alemán de Investigación de la Diabetes (DZD, por sus siglas en alemán), el Hospital Universitario de Tubinga y el centro de investigación biomédica Helmholtz Múnich. Se publicó en la revista Diabetes.Previamente, en un trabajo publicado en 2021 en Nature Medicine, especialistas del DZD clasificaron a las personas con riesgo de diabetes tipo 2 en seis grupos de riesgo, que se diferencian significativamente por la incidencia de la enfermedad y la progresión de las complicaciones relacionadas a esta.En dicho análisis, vieron que los individuos de los grupos 3 y 5 tenían un riesgo particularmente elevado de padecer diabetes.Para el nuevo estudio, los investigadores utilizaron datos del Programa de Intervención en el Estilo de Vida de Tubinga (TULIP). Los participantes con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 completaron una intervención de dos años en su estilo de vida y posteriormente se les realizó un seguimiento durante aproximadamente nueve años. El análisis se centró en los individuos que lograron una reducción de peso sustancial y sostenida a largo plazo.El autor principal del estudio, el profesor Norbert Stefan, explicó: “Nos interesaba especialmente saber si los individuos de los grupos de riesgo 3 y 5 diferían de los de otros grupos con respecto a las mejoras en los niveles de glucosa en sangre y la prevención de la diabetes tipo 2”.“Nos sorprendió mucho descubrir que, a pesar de una pérdida de peso importante y sostenida del 8% y tras un largo período de seguimiento de nueve años, los individuos del grupo de riesgo 5 mostraron un aumento en los niveles de glucosa en sangre, una disminución en la secreción de insulina y un riesgo persistentemente alto de diabetes tipo 2”.Por qué perder peso puede no ser suficiente para prevenir la diabetes tipo 2, según un estudio. Foto: referencial. Por qué perder peso puede no ser suficiente para prevenir la diabetes tipo 2, según el estudioLos autores revisaron una serie de variables para descifrar por qué la intervención en el estilo de vida pareció proteger con menor eficacia a las personas del grupo de riesgo 5 contra la diabetes.La revisión de datos sugiere que la resistencia a la insulina pudo provocar un aumento de los niveles de glucosa en sangre en las personas del grupo 5.Según los investigadores, la afección probablemente fue causada por una enfermedad del hígado graso pronunciada y por el deterioro, asociado a dicho diagnóstico, de la secreción de insulina por parte de las células beta pancreáticas.De acuerdo a los autores, sus hallazgos concuerdan con observaciones previas que muestran que la enfermedad hepática grasa y la resistencia a la insulina son los mecanismos fisiopatológicos predominantes en las personas clasificadas en el grupo 5.Aquello, afirman, las hace particularmente susceptibles a la diabetes tipo 2 y a las enfermedades cardiovasculares.Los resultados de su investigación sostienen que las personas del grupo de riesgo 5 no se benefician en la misma medida de las intervenciones en el estilo de vida que las de otros grupos, incluso con una pérdida de peso significativa y sostenida, especialmente en lo que respecta al metabolismo de la glucosa. El equipo subraya que, si sus hallazgos se confirman en estudios prospectivos, será necesario un enfoque más personalizado para la prevención de la diabetes, en el que los grupos de alto riesgo podrían necesitar intervenciones más intensivas o específicas.Por qué perder peso puede no ser suficiente para prevenir la diabetes tipo 2, según un estudio. Foto: referencial. Cuáles son las causas de la diabetes tipo 2 y cómo prevenir la enfermedadLa diabetes tipo 2 puede deberse a una combinación de factores. Entre estos, se encuentra tener sobrepeso y obesidad, no hacer actividad física, y la genética.Un artículo de MedlinePlus, un sitio informativo de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, explica que, por lo general, la enfermedad comienza con resistencia a la insulina.“Es una afección en la que sus células no responden normalmente a la insulina. Como resultado, su cuerpo necesita más insulina para ayudar a que la glucosa ingrese a las células. Al principio, su cuerpo produce más insulina para tratar de que las células respondan. Pero con el tiempo, su cuerpo no puede producir suficiente insulina y sus niveles de glucosa en la sangre aumentan”.Numerosas investigaciones han concluido que mantener un estilo de vida saludable puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2. Según los especialistas de la Clínica Mayo, aquello se traduce principalmente en lo siguiente:Llevar una alimentación saludable: “Elige alimentos ricos en fibra, con bajo contenido de grasa y calorías. Concéntrate en las frutas, las verduras, y los granos o cereales integrales”.Hacer actividad física regularmente: “Intenta hacer 150 minutos o más a la semana de actividad aeróbica de moderada a intensa, como caminar a paso ligero, andar en bicicleta, correr o nadar”.Controlar el peso: “Si tienes sobrepeso, bajar de peso y mantenerlo podría hacer que la prediabetes tarde más tiempo en devenir en diabetes tipo 2. Si tienes prediabetes, perder del 7% al 10% de tu peso corporal puede reducir el riesgo de diabetes”.Evitar el sedentarismo: “Permanecer sentado por períodos largos puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2. Levántate cada 30 minutos y muévete al menos durante algunos minutos”.Cabe recordar que si tienes dudas sobre tu salud, siempre es recomendable consultar con especialistas para evaluar tu caso particular y las mejores formas de abordarlo.