El incendio del parque natural de Collserola, al norte de Barcelona, ha quemado 45 hectáreas y está estabilizado, han explicado este miércoles los Bomberos desde el centro de control, aunque hay focos activos en el perímetro. Los vecinos de la ciudad se acostaron el martes un fuerte olor a quemado por el fuego declarado sobre las tres de la tarde y empujado por el viento, y que obligó a confinar preventivamente dos barrios (Torre Baró y Ciutat Meridiana) e incluso a desalojar una treintena de casas en las calles de Castellví y Lliçà. Los confinamientos han sido levantados, ha explicado el teniente de alcalde Albert Batlle. El jefe de los bomberos, Sebastià Massagué, ha explicado que la máxima preocupación son los focos secundarios: “Esto llama a la prudencia antes de darlo por controlado, aunque lo tenemos perimetrado. Somos optimistas”. Serán claves las horas centrales del día si hay viento, ha dicho.El fuego, en el que han trabajado 70 efectivos terrestres y aéreos, también mantiene cortadas tres carreteras (la del cementerio, alta de Roquetes y la que une Horta con Cerdanyola) y obligó a cerrar las estaciones de metro de los dos barrios afectados. La caída de las temperaturas durante la noche y el aumento de humedad han ayudado en las tareas de control durante la noche, aunque el viento ha soplado cuando amanecía. Los Agentes Rurales investigan las causas del incendio.El fuego, que el martes quemó 35 hectáreas, preocupa por la gran masa forestal que hay en la sierra y la proximidad de núcleos habitados. Durante la tarde, Protección Civil envió dos mensajes EsAlert a los móviles de los 14.000 vecinos de Torre Baró y Ciutat Meridiana pidiendo que se quedaran en casa, por la proximidad del fuego y el humo. El segundo tuvo que enviarse por el poco caso que algunos hicieron a la orden de confinamiento. A última hora de la tarde el Ayuntamiento activó en fase de Emergencia el Plan de Actuación Municipal.En este incendio, el centro de control ofrece la insólita imagen en la que, además de los efectivos de bomberos, agentes rurales y vehículos de emergencia, se suman los que desinfectan vestidos con monos blancos las ruedas de los vehículos, porque siguen vigentes las restricciones de movilidad debido a la peste porcina que se decretaron en noviembre del año pasado.