La célebre saga estrena su cuarta entrega convertida en un icono del cine de animación familiar español
Cuando Enrique Gato era aspirante a animador creó un personaje para practira el oficio. Como era un enamorado del cómic tradicional español y del cine clásico de aventuras, tiró de sus dos amores y vio la luz el aventurero Tadeo, ese arqueólogo entrañable que ya cumple 25 años. “En esa época estaba muy enganchado a Superlópez y, de alguna forma, todo el mundo me dice que yo me hice mi propio Superlópez, en el sentido de que Superlópez es a Superman lo que Tadeo a Indiana Jones”, cuenta el director desde la madrileña academia de artes digitales Lightbox, parte de la productora de animación con el mismo nombre, en vísperas del estreno este miércoles de Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, con el guion de Josep Gatell y Manuel Burque.
Su primera creación fue una prueba rápida, con potencial, pero que guardó en un cajón. Entonces, había estudiado informática y trabajaba en videojuegos. A inicios de los 2000 se enteró de que una película de Superlópez estaba en marcha y contactó a la productora. “Era de grupi total. En plan, no sé ni cómo ni en qué os puedo ayudar, pero yo quiero estar en esta peli”. Su contacto fue Nicolás Matji, quien con el tiempo se convirtió en su socio y productor. “Cuando me respondió, por un lado fue un jarro de agua fría porque me garantizó que esa peli no iba a existir, pero había echado un vistazo a mi trabajo y me dijo de intentar hacer un corto juntos”. Sacó a Tadeo del cajón, hicieron lo que tenían que hacer y lo movieron por festivales sin saber qué pasaría.







