Noticia Exclusivo suscriptores EL TIEMPO conoció que buena parte de los estudios necesarios para adelantar las obras ya fueron desarrollados y la principal interrogante parece estar en la financiación requerida para ejecutarlo. Foto: Archivo EL TIEMPO26.08.2026 00:01 Actualizado: 26.08.2026 00:01
La recuperación de la navegabilidad del río Magdalena volvió al centro de la agenda nacional tras el anuncio realizado por el presidente Abelardo de la Espriella, quien ratificó su intención de convertir el principal afluente del país en una gran autopista fluvial capaz de conectar el Caribe colombiano con el centro del territorio nacional. LEA TAMBIÉN Desde La Dorada, Caldas, mientras hacía el acto de posesión del nuevo contralor, el mandatario planteó la iniciativa como una de las grandes apuestas de infraestructura de su gobierno.“Vamos a hacer navegable nuestro río Magdalena desde el kilómetro 0 en Bocas de Ceniza, Barranquilla, hasta el kilómetro 631 en Barrancabermeja”, afirmó el jefe de Estado al presentar un proyecto que, aunque ha sido impulsado durante varios gobiernos, continúa enfrentando desafíos financieros y de ejecución para convertirse en una realidad permanente.La propuesta busca consolidar un corredor estratégico para el transporte de carga, fortaleciendo la conexión entre el interior del país y los puertos del Caribe. Además, EL TIEMPO conoció que buena parte de los estudios técnicos necesarios para adelantar las obras ya fueron desarrollados y la principal interrogante ahora no parece estar en el diseño del proyecto, sino en la financiación requerida para ejecutarlo.Los estudios ya están hechosEn conversación con EL TIEMPO, Efraín Cepeda Tarud, presidente ejecutivo del Comité Intergremial del Atlántico, sostuvo que el país cuenta hoy con una ventaja frente a intentos anteriores: la ingeniería básica necesaria para intervenir el río ya fue desarrollada por Cormagdalena.El transporte fluvial ayudaría a descongestionar vías nacionales. Foto:Fedenavi“Cormagdalena hizo los diseños en fase 3 de las obras hidráulicas u obras de encauzamiento que se requieren para minimizar la necesidad de dragado desde Bocas de Ceniza hasta Barrancabermeja. Con eso más un contrato de dragado permanente se viabiliza la navegabilidad por el río”, manifestó.Sus declaraciones coinciden con la información técnica que la propia corporación ha venido socializando durante los últimos meses sobre el estado del proyecto.Según ha explicado la entidad, la iniciativa contempla una intervención integral sobre el corredor fluvial mediante obras de encauzamiento, protección y mantenimiento que permitan reducir las dificultades históricas causadas por la sedimentación y las variaciones naturales del cauce.Dentro de esas intervenciones figuran trabajos sobre los tajamares de Bocas de Ceniza, estructuras de protección en distintos puntos críticos y la construcción de diques sumergibles destinados a estabilizar las condiciones de navegación entre Barranquilla y Barrancabermeja.Una oportunidad que hoy Colombia apenas aprovechaPara Cepeda Tarud, la importancia del proyecto va mucho más allá de Barranquilla o de los departamentos ribereños. El dirigente gremial destacó que actualmente apenas el 2 % de la carga nacional se moviliza por vía fluvial, una cifra que, a su juicio, evidencia la enorme capacidad desaprovechada del Magdalena.Apenas el 2 % de la carga nacional se moviliza por vía fluvial. Foto:Fedenavi“Celebramos el anuncio del presidente Abelardo De la Espriella de recuperar la navegabilidad del río Magdalena desde Bocas de Ceniza, en Barranquilla, hasta Barrancabermeja. El río es el eje natural para consolidar un verdadero sistema intermodal que conecte el centro del país con los puertos del Caribe y, desde allí, con los mercados internacionales”, señaló.A su juicio, la recuperación de este corredor permitiría reducir costos logísticos, energéticos y ambientales, además de fortalecer la competitividad de sectores productivos distribuidos a lo largo de la cuenca.La visión coincide con una aspiración que durante décadas han impulsado empresarios, autoridades portuarias y gremios económicos que pretende convertir nuevamente al Magdalena en un eje de transporte masivo de carga capaz de complementar la infraestructura vial y ferroviaria del país.El actual desafío: conseguir los recursosAunque la discusión pública suele concentrarse en la viabilidad técnica de la obra, los documentos de Cormagdalena muestran que el principal obstáculo actual está relacionado con la consecución de recursos.Los recursos estarían en costos cercanos a los 2 billones. Foto:FedenaviLa entidad tiene previsto presentar ante el nuevo Gobierno Nacional una solicitud de vigencias futuras por cerca de $1,96 billones para garantizar la ejecución del plan durante el próximo cuatrienio.De ese monto, aproximadamente $1,2 billones serían destinados a obras de infraestructura y cerca de $740.000 millones corresponderían a costos de operación y mantenimiento.Entre las inversiones contempladas figuran intervenciones en Bocas de Ceniza, obras hidráulicas a lo largo del corredor navegable y la construcción de una draga propia para el canal de acceso al puerto de Barranquilla, proyecto cuya inversión estimada ronda los $400.000 millones.Mientras se define el futuro financiero del programa, la operación actual cuenta con recursos asegurados hasta diciembre de 2026, incluyendo cerca de $46.000 millones para labores de mantenimiento y dragado.Más puertos, empleo y desarrollo regionalDesde el sector empresarial consideran que los beneficios potenciales del proyecto trascienden las cifras de transporte.Navegable desde Bocas de Ceniza hasta Barrancabermeja, el sueño de hace varios gobiernos. Foto:Archivo EL TIEMPOCepeda Tarud aseguró a EL TIEMPO que la recuperación plena de la navegabilidad permitiría dinamizar la actividad portuaria y abrir nuevas oportunidades para la inversión privada.“Recuperar la navegabilidad del río Magdalena como la gran arteria de conectividad nacional permitirá dinamizar la actividad portuaria y generar nuevas oportunidades de inversión, empleo y desarrollo en las poblaciones ribereñas de Atlántico, Magdalena, Bolívar, Cesar, Antioquia y Santander”, indicó.El dirigente agregó que sectores como la industria, el comercio, la producción de hidrocarburos, la pesca y el turismo podrían verse beneficiados por un sistema fluvial más eficiente.También destacó como una ventaja la reducción de la huella de carbono, aspecto que cada vez cobra más relevancia dentro de las discusiones globales sobre infraestructura.“El transporte fluvial permite movilizar grandes volúmenes de carga con una menor huella de carbono frente al transporte exclusivamente carretero”, sostuvo. LEA TAMBIÉN Por ahora, el anuncio de Abelardo de la Espriella deja entrever un ambicioso proyecto de infraestructura para el país. Aún así, los estudios técnicos ya elaborados por Cormagdalena y las cifras conocidas hasta ahora sugieren que la discusión decisiva estará en el frente de la financiación.También te podría interesar:#ElTiempo #NoticiasColombia #ÚltimaHora Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






