La Comisión Nacional de Emergencias concluyó el operativo aéreo mediante el cual se distribuyeron alimentos a 860 familias de territorios indígenas afectados por las fuertes lluvias. Crédito: CNELa Comisión Nacional de Emergencias (CNE) dio por finalizado el operativo aéreo desarrollado para llevar alimentos y suministros a comunidades indígenas afectadas por las fuertes lluvias de los últimos días en Costa Rica, una intervención que permitió atender a 860 familias en sectores de difícil acceso.Las acciones se concentraron principalmente en territorios indígenas de Limón, Turrialba y Talamanca, donde las condiciones de los caminos, inundaciones y crecidas de ríos habían dificultado el traslado terrestre de asistencia hacia algunas poblaciones.A pesar de la reducción progresiva en la cantidad de damnificados, para el lunes 24 de agosto todavía permanecían 96 personas distribuidas en cuatro albergues temporales, según el último balance divulgado por las autoridades de emergencia.PUBLICIDADLa cifra representa una disminución considerable frente a los números registrados durante los momentos más críticos de la emergencia, cuando más de mil personas llegaron a permanecer en refugios temporales debido a inundaciones y otros incidentes asociados con las precipitaciones.La atención mediante helicópteros se convirtió en uno de los principales componentes de la respuesta en comunidades donde las condiciones geográficas y meteorológicas dificultaban el ingreso de vehículos.Además del suministro de alimentos, la estrategia permitió mantener comunicación y asistencia en zonas que habían quedado parcialmente aisladas debido al aumento del caudal de ríos y al deterioro de algunas rutas.PUBLICIDADAunque el operativo aéreo concluyó, la emergencia meteorológica todavía no puede darse completamente por superada.Durante el último fin de semana se registraron lluvias fuertes en Sarapiquí, el Caribe Norte y sectores de la Zona Norte, regiones que se encuentran entre las más afectadas por los episodios lluviosos de agosto.La preocupación de las autoridades está relacionada principalmente con la saturación de los suelos, después de varios días consecutivos con precipitaciones.Por esta razón, la CNE recomendó mantener especial vigilancia sobre ríos, quebradas y zonas propensas a deslizamientos, debido a que nuevas lluvias podrían generar crecidas rápidas o movimientos de tierra incluso cuando las precipitaciones no alcancen intensidades extraordinarias.PUBLICIDADEl escenario meteorológico, además, continuará siendo inestable durante esta semana.La onda tropical número 35 atravesó Costa Rica durante el lunes 24 de agosto. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) informó posteriormente que el fenómeno dejó aguaceros y tormentas localizadas en sectores del Caribe, la Zona Norte y el Pacífico Sur. Los acumulados reportados durante algunas horas se ubicaron entre 5 y 20 milímetros en sectores montañosos del Caribe, la Zona Norte y el Pacífico Sur.El fenómeno coincidió además con vientos alisios acelerados, con ráfagas de entre 30 y 60 kilómetros por hora en el Pacífico Norte y registros que alcanzaron hasta 88 kilómetros por hora en sectores montañosos y cordilleras del norte del país, de acuerdo con el reporte meteorológico. PUBLICIDADLas operaciones permitieron llevar asistencia a comunidades indígenas de Limón, Turrialba y Talamanca que enfrentaron problemas de acceso debido a inundaciones y crecidas de ríos. (Cortesía: Cruz Roja Costarricense)El panorama para este martes 25 de agosto incorpora un nuevo elemento.El IMN prevé que la onda tropical número 36 ingrese al territorio costarricense durante la noche de este martes, aumentando nuevamente la inestabilidad atmosférica y reforzando las precipitaciones. Para este martes, el instituto señaló que las condiciones continuarán marcadas por el viento alisio acelerado, el elevado contenido de humedad sobre el sur de Centroamérica y la cercanía de la Zona de Convergencia Intertropical.En el Caribe y la Zona Norte se esperan condiciones predominantemente nubladas, con lluvias y aguaceros variables, principalmente durante las primeras horas del día y nuevamente durante la noche.PUBLICIDADParte de esas precipitaciones también podría extenderse hacia sectores del norte y este del Valle Central. La tendencia mantiene así un escenario favorable para nuevos episodios lluviosos después de una semana en la que varias comunidades ya han enfrentado inundaciones, afectaciones en carreteras y problemas de acceso.El Instituto Meteorológico Nacional prevé que la onda tropical número 36 ingrese a Costa Rica durante la noche de este martes 25 de agosto y refuerce nuevamente las lluvias.Ante estas condiciones, la CNE mantiene la Alerta Naranja para la Zona Norte, Turrialba y toda la Vertiente del Caribe, las regiones que concentran algunas de las mayores afectaciones ocasionadas por las lluvias.También continúa vigente la Alerta Amarilla para el Valle Central, Pacífico Central y Pacífico Sur.El principal llamado de las autoridades es a no confiarse ante una eventual disminución temporal de las precipitaciones, especialmente en comunidades cercanas a cauces de ríos o quebradas.PUBLICIDADLa saturación acumulada de los terrenos implica que cantidades menores de lluvia pueden generar nuevas emergencias, debido a la poca capacidad de absorción que mantienen los suelos en algunos sectores.El IMN también recordó que durante esta semana los vientos alisios permanecerán acelerados sobre América Central, transportando humedad desde el mar hacia la región y favoreciendo condiciones para nuevas precipitaciones.