¿Qué harías si después de una jornada bajo temperaturas cercanas a los 40 grados pudieras entrar a un refrigerador para recuperar el cuerpo? En Japón, algunos trabajadores ya lo hacen. La solución puede parecer insólita, pero responde a un problema cada vez más serio: el calor extremo está elevando los riesgos para quienes realizan actividades físicas durante largas jornadas.La escena ocurre en una empresa de la ciudad de Higashiosaka, donde los empleados pueden entrar a una cabina de aproximadamente el tamaño de una caseta telefónica. En su interior, chorros de aire a 5 grados centígrados ayudan a enfriar rápidamente a quienes llegan después de realizar trabajos pesados.
Trabajadores japoneses usan refrigeradores contra el calor extremo | AFP
Así funciona el refrigerador para humanosEl dispositivo se llama Do Hiemon Box y fue lanzado este año como una alternativa para combatir el calor en lugares de trabajo. A diferencia de un refrigerador convencional, la cabina está diseñada para que una persona entre, se siente y permanezca durante unos minutos mientras recibe aire frío.El equipo se conecta a una toma de corriente tradicional y consume alrededor de 16 yenes de electricidad por hora. Además, cuenta con un sistema que lo apaga automáticamente después de 20 minutos para evitar un uso excesivo.Para los trabajadores, incluso unos minutos pueden representar una diferencia considerable.Taichi Konishi, de 24 años, explicó a la AFP que utiliza la cabina aproximadamente tres veces al día después de mover cajas de herramientas y piezas metálicas. En una ocasión permaneció alrededor de dos minutos en el interior y aseguró que ese tiempo fue suficiente para que se secara todo el sudor acumulado durante su trabajo.Japón enfrenta un calor cada vez más extremoLa aparición de estos refrigeradores humanos ocurre mientras Japón enfrenta temperaturas récord. En 2025, el país registró el verano más caluroso de su historia, y el récord nacional de temperatura llegó a 41.8 grados centígrados.Este año, la Agencia Meteorológica de Japón incorporó incluso el término “kokushobi”, utilizado para referirse a los días en los que el termómetro alcanza los 40 grados centígrados. La nueva expresión refleja hasta qué punto las temperaturas extremas se han convertido en una preocupación para la población.El impacto también se ha trasladado a los centros de trabajo. De acuerdo con información difundida por la AFP, cerca de 63 mil personas requirieron atención médica de emergencia por el calor durante este verano, mientras que unas 120 muertes relacionadas con las altas temperaturas fueron registradas entre mediados de julio y mediados de agosto.El calor también afecta a las empresasDesde el año pasado, Japón endureció las medidas que deben adoptar las empresas para proteger a empleados expuestos a altas temperaturas. En sectores como la construcción se han reforzado recursos como ropa ventilada, espacios de descanso con aire acondicionado y zonas de sombra.El problema también tiene consecuencias económicas. Una encuesta de Teikoku Databank publicada en julio reveló que 50 por ciento de las empresas consultadas considera que el calor intenso interrumpe sus operaciones, mientras que casi 88 por ciento ha reforzado sus medidas de protección para los trabajadores.En ese contexto, enfriar a los empleados durante sus descansos se está convirtiendo en una inversión para algunas compañías.












