Fue una noche mágica para Roger Federer. Su regreso este martes al estadio Arthur Ashe, ese donde conquistó cinco veces el trofeo del US Open, significó también cerrar un círculo que le había quedado abierto cuando no pudo retirarse en cancha, antes de decidir colgar la raqueta en forma profesional en 2022. El suizo hizo vibrar a los fanáticos que llenaron las tribunas gracias a su estético revés a una mano, un gesto técnico en desuso, y se divirtió con otras leyendas estadounidenses como John McEnroe, Andre Agassi y Andy Roddick.— SportsCenter (@SC_ESPN) August 26, 2026
El 20 veces campeón de Grand Slam fue recibido con una ovación de pie en la previa de su inducción al Salón de la Fama del tenis internacional, algo que ocurrirá el próximo fin de semana en Nueva York. Federer disputó un set mano a mano contra Roddick, con victoria del suizo por 6-3. Luego, el ex número 1 del ranking durante 310 semanas -tiene el récord de que 237 fueron consecutivas- formó pareja con McEnroe para derrotar a Agassi y Roddick por 7-5.— ESPN Tenis (@ESPNtenis) August 26, 2026
El evento, llamado "El regreso de un ícono", tuvo en cancha 36 títulos de Grand Slams, 12 de ellos del Major norteamericano, y fue para el suizo "una gran oportunidad de decir gracias y adiós"."Es genial estar de vuelta en Nueva York", dijo Federer, quien compitió en el Grand Slam estadounidense por última vez en 2019. "Es increíble. Tengo recuerdos increíbles de esta cancha, de los aficionados, de la ciudad. En 2004, 2005, ahí fue cuando todo comenzó aquí, mi amor por Nueva York con las victorias aquí", completó."Me enamoré de esta ciudad y de esta cancha desde el primer día", reconoció el helvético, de 45 años. "Creo que mi primera vez en la cancha central fue contra Andre [en 2001]. Me aplastó 6-1, 6-2, 6-4. No tuve ninguna oportunidad. Pensé: 'Vale, no es tan fácil, no tan rápido, Roger'", agregó entre risas.— ESPN Tenis (@ESPNtenis) August 26, 2026











