Morena cambia la conversación de Sinaloa corriendo el telón antes de tiempo. La dirigencia del partido gobernante a cargo de Ariadna Montiel ha dado un giro de tuerca este martes y ha revelado sus primeras cartas para los comicios de 2027, escondidas bajo el eufemismo de coordinadores estatales en defensa de la Cuarta Transformación. En realidad, son los perfiles que competirán por las 17 gubernaturas que estarán en juego en las elecciones intermedias del próximo año. La dirigencia ha destapado a Nora Ruvalcaba en Aguascalientes; Pablo Gutiérrez Lazarus, en Campeche, y Rosa Bayardo en Colima. El anuncio llega antes de lo previsto en el calendario y en medio de una crisis política que ha sacudido al partido: el regreso y la salida inmediata de Rubén Rocha Moya del Gobierno de Sinaloa.La dirigente nacional de Morena junto a Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, han anunciado los primeros nombres de la sucesión electoral. Ese es el primer movimiento de piezas con miras a la elección intermedia del próximo año. La presentación de los coordinadores en defensa de la transformación es el modelo que Morena emplea para anticipar sus procesos electorales antes del arranque oficial del 10 de septiembre de acuerdo con el calendario del Instituto Nacional Electoral. El anuncio ha llegado sin el despliegue que suele acompañar una definición electoral de este calibre. La dirigencia nacional de Morena improvisó un acto desangelado y omitió presentar públicamente los resultados de la encuesta interna con la que, según el partido, los tres personajes se impusieron al resto de los aspirantes.El movimiento en Aguascalientes, Campeche, Colima, refieren morenistas, ha sido empujado por la crisis en Sinaloa. El escándalo alrededor de Rocha, por su regreso imprevisto y su salida obligada, ocasionó un terremoto político dentro y fuera de Morena. Esto ha orillado al partido gobernante a una salida emergente que cambie la conversación, marque la agenda y evite que Sinaloa siga monopolizando la narrativa. Ese es el objetivo principal, sostienen fuentes del movimiento consultadas por este periódico. Morena ha abierto así la carrera por 2027 con una maniobra que elude las sanciones del árbitro electoral. Con todo, estas primeras definiciones revelan otro tema incómodo. Morena ha apresurado el anuncio en territorios donde no tiene garantizada la victoria. El caso más evidente es Aguascalientes. Nora Ruvalcaba, que ya perdió la gubernatura frente al PAN en 2022, vuelve a aparecer como la apuesta morenista. El panismo conserva una ventaja considerable en la entidad. Una medición de julio colocó al PAN en 46% de la intención de voto frente a 30% de Morena. La exdelegada del Bienestar y actual senadora ha desestimado los números. “Yo decidí luchar en Aguascalientes. Qué fácil es ir a luchar donde ya está ganado el terreno. Toda nuestra lucha ha sido en Aguascalientes y ahí va a florecer muy pronto la transformación”, ha dicho. Campeche tampoco es un territorio seguro. Aunque Morena conserva la ventaja partidista en varias mediciones, la mala gestión de Layda Sansores, aunado al avance de Movimiento Ciudadano, lo ha convertido en un competidor real que cierra la ventaja. El alcalde de Ciudad Carmen, cercano a la gobernadora, ha sido el mejor posicionado, según la dirigencia. Sin embargo, una encuesta de julio situó a Morena en 41% y a MC en 36%; otra encontró escenarios de empate técnico entre ambos. Colima es la excepción: allí Morena parte con una ventaja amplia y Bayardo aparece como uno de los perfiles mejor posicionados. El verdadero efecto de los anuncios no está necesariamente en los tres nombres que se han anunciado este martes, sino en los que aún no se han definido. Los movimientos, advierten fuentes del oficialismo, abrirán una nueva disputa interna en las entidades que esperarán turno y que se mantienen en indefinición. Sin embargo, el anticipo ha sido la salida emergente que ha encontrado el partido gobernante para recuperar la narrativa política y quitar el foco de Sinaloa.