Nunca en domaSeguramente cambiaremos las soflamas de Pam, Montero y �scar Puente por las de los vocingleros del bando contrario, que operan con la misma l�gica frentista por mucho que vistan con chaleco y pulserita de Espa�a en vez de pa�uelo palestinoEl presidente del PP Alberto N��ez Feij�o.EFEActualizado Martes,

agosto

23:08Audio generado con IASabemos ya que en Espa�a todos los presidentes terminan sus mandatos de manera catastr�fica, e incluso deshonrosa, rodeados de esc�ndalos y abucheados, tras haber agotado completamente la paciencia de la mayor�a de los ciudadanos. Pedro S�nchez ya est� en ca�da libre hacia su destino f�ustico, y todo indica que su final superar� en ignominia al de sus predecesores. Es hora de pensar qu� nos espera, y para m� la gran pregunta es si pasaremos a un Gobierno que conserve intacta la l�gica del muro entre espa�oles, el sometimiento a los nacionalismos y la colonizaci�n de todo lo p�blico, o si tendremos la suerte de pasar a un Gobierno institucionalista, m�s preocupado por la gesti�n que por las guerras culturales.Feij�o no parece un hombre interesado -ni especialmente dotado- para la ret�rica del p�lpito. Eso es de agradecer, pues venimos ya muy quemados de discursos empalagosos de hombres cargados de valores que a la vez dirig�an organizaciones criminales y/o baboseaban en privado. Agradeceremos todos que se acaben los sermones y las monsergas, aunque solo fuera eso.Tengo la sospecha de que no ser� del todo as�, pues Vox es un partido muy aficionado al serm�n grandilocuente, la evangelizaci�n historicista, la deshumanizaci�n del contrario y la batalla cultural. Cuesta verlos desmontando el muro sanchista y deshaciendo los discursos polarizadores. Seguramente cambiaremos las soflamas de Pam, Montero y �scar Puente por las de los vocingleros del bando contrario, que operan con la misma l�gica frentista por mucho que vistan con chaleco y pulserita de Espa�a en vez de pa�uelo palestino.Uno de los problemas m�s antiguos y persistentes de nuestra democracia es la integraci�n de las regiones con presencia de fuerzas nacionalistas locales. Tanto PP como PSOE han optado siempre por el apaciguamiento, las cesiones y la contemporizaci�n, y as� nos ha ido. Con Rajoy conocimos por primera vez la sedici�n y con S�nchez tenemos un Estado reh�n y bloqueado. Nunca se ha tratado seriamente de deslegitimar pol�ticamente al nacionalismo, confrontando sus pulsiones xen�fobas, insolidarias e iliberales. Cuesta creer que lo vaya a conseguir el pr�ximo Gobierno del PP, que viene esposado a otro partido nacionalista como lo es Vox. La Historia nos ha descrito ya muy bien que no hay como un nacionalista para hacer crecer y fortalecer al nacionalista del signo contrario: jam�s vimos tantas banderas espa�olas en todo el pa�s como cuando los independentistas sacaron sus lazos amarillos.La pregunta acuciante ya es: �C�mo har� Feij�o para evitarnos un sanchismo de derechas?