Actualizado Mi�rcoles,
agosto
01:58Un aumento del 900%. Es lo que est�n registrando los juzgados de Ceuta, en cuanto a delitos denunciados, desde la entrada ilegal de 80.000 magreb�es y subsaharianos en los pasados d�as 30 y 31 de julio: las denuncias ante los juzgados, seg�n ha podido saber EL MUNDO, se han multiplicado as� por diez tras el Gran Salto y con los en torno a 10.000 migrantes que malviven en las calles de la ciudad aut�noma, en condiciones de absoluta insalubridad, lo que ha llevado al Gobierno a activar la Ley de Seguridad Nacional despu�s de pr�cticamente un mes negando la necesidad de un mando �nico que enfrentara la situaci�n, extrema, y usara todos los recursos del Estado para atajarla.De las 20 denuncias diarias que los juzgados ceut�es sol�an registrar en los �ltimos a�os se ha pasado en los �ltimos 27 d�as, seg�n las cifras a que ha tenido acceso este diario, a algo m�s de 200 cada jornada, l�gicamente desbordando la capacidad de gesti�n del sistema, como est� sucediendo en el enclave con el resto de servicios y con la paciencia de los vecinos.Seg�n el recuento oficial, pues, se han incrementado, sobre todo, los delitos como robos con violencia, robos con fuerza, il�citos contra la libertad sexual y otros contra el orden p�blico. En concreto se han denunciado 31 delitos contra el orden p�blico en estos 27 d�as, tales como desobediencia o atentado contra la autoridad.Desde el 30 de julio se han confirmado adem�s un total de 16 agresiones sexuales denunciadas, y s�lo en cuatro de esos casos se habr�a detenidos a migrantes vinculados a los hechos, seg�n los datos a que ha accedido EL MUNDO.Llamativamente, la mayor parte de v�ctimas de estos delitos sexuales son las propias mujeres migrantes que entraron en Ceuta por El Tarajal o bien nadando, a principios del 30 de julio, o ya caminando por la frontera, que los polic�as marroqu�es mantuvieron abierta en determinados momentos del aluvi�n.El dato evidencia que la seguridad que el Gobierno local ped�a al Estado central no es s�lo para los propios ciudadanos legales del enclave, sin tambi�n para los reci�n llegados, como lleva semanas repitiendo, tanto a los medios como en los foros institucionales, el alcalde-presidente de la ciudad aut�noma, Juan Jes�s Vivas.Una de las v�ctimas de estas agresiones sexuales fue en concreto una menor migrante, de 15 a�os, que denunci� una agresi�n sexual grupal, sin que por el momento se haya podido identificar a los autores, como ha podido recabar este diario. La evoluci�n de las agresiones sexuales y su incremento, tal y como los refieren a este diario responsables policiales, fueron muy r�pidas. A 7 de agosto se hab�an denunciado ya seis agresiones sexuales, con varias menores atendidas por los servicios sanitarios.El d�a 12 se contabilizaban ya nueve migrantes enviados a prisi�n y dos expulsados por delitos cometidos desde el Gran Salto: cinco por atentado contra agentes de la autoridad y tres por agresiones sexuales, una de los cuales inclu�a penetraci�n a una menor (de estos tres, dos pasaron a prisi�n provisional y uno fue expulsado). Adem�s, se registr� igualmente un investigado por tr�fico de drogas, otro por allanamiento de morada y otro por lesiones agravadas.El 18 de agosto ya eran 11 las menores marroqu�es que hab�an denunciado agresiones sexuales. Y el d�a 21 la Polic�a detuvo a un marroqu� acusado de agresi�n sexual por una mujer de 22 a�os, no consta si espa�ola o magreb�, en la ceut� playa de Calamocarro, donde precisamente Vivas ofrec�a al Ejecutivo central unos terrenos finalmente no utilizados, seg�n el Real Decreto aprobado este martes, a cuyo borrador ha tenido acceso EL MUNDO.Otras v�ctimas de la situaci�n son, como es l�gico, los propios miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que comentan a quien les quiera escuchar regularmente la situaci�n de precariedad en que trabajan, siempre expuestos a que cualquier intervenci�n encienda la mecha de una posible situaci�n peligrosa con los migrantes, a los que se les van acabando el dinero y los v�veres, y que en definitiva campan a sus anchas por Ceuta sin que las fuerzas del orden puedan m�s que pastorearlos y pedirles colaboraci�n.Al igual que Juan Jes�s Vivas, no pocos agentes comentan el riesgo constante en que trabajan al tratar con migrantes en situaci�n en extremo desesperada, y que ante la falta de alimento, techo o asistencia sanitaria pueden actuar de maneras impredecibles.Cuando falta apenas un d�a para que la situaci�n de crisis humanitaria y de seguridad nacional en Ceuta se asome al abismo de las cuatro semanas sin intervenci�n expeditiva del Estado, a�n no existe siquiera un recuento oficial, realizado o bien de forma policial o por los t�cnicos del Ministerio de Migraciones, sobre cu�ntas personas duermen al raso y se alimentan como puede en los apenas 20 kil�metros cuadrados de Ceuta.El Gobierno central emplea habitualmente la cifra de �m�s de 5.000�. Fuentes policiales trasladaron a este diario hace tres d�as otro recuento: 8.000 personas, distribuidas de la siguiente forma: 2.000 en la playa del Trampol�n, 1.500 en las carpas ya dispuestas, 2.500 menores sin control y el resto diseminado por la ciudad. El Gobierno local maneja la cifra de 10.000.








