Vaca Muerta volvió a teñirse de luto. Lo que comenzó como una jornada operativa habitual en el bloque Rincón del Mangrullo, muy cerca de la localidad neuquina de Añelo, terminó en tragedia cuando una falla en el sistema de alta presión desató el caos. El saldo de la emergencia fue devastador: un trabajador falleció en el acto y un segundo operario resultó gravemente herido, obligando a desplegar un operativo de evacuación sanitaria contrarreloj. Aunque en los primeros minutos de confusión el hecho fue reportado como una explosión, con el correr de las horas la mecánica del siniestro se fue aclarando. Desde la propia YPF confirmaron que el desastre se produjo por una fuerte descompresión en una planta separadora de gas. La violencia del escape golpeó de lleno a los dos hombres, quienes, según los datos extraoficiales que circularon en la zona, se desempeñaban como supervisores de la compañía estatal en ese sector. Ante la gravedad del escenario, la empresa petrolera activó de inmediato sus protocolos máximos de crisis. Equipos de emergencia, personal médico y agentes policiales coparon las instalaciones para asegurar el perímetro y socorrer a las víctimas. Mientras se constataba el fallecimiento de uno de los operarios, su compañero tuvo que ser trasladado de urgencia a través de un vuelo sanitario para pelear por su vida en un centro de mayor complejidad médica.