Un destello de inspiración llevó a Dolly Parton a sentarse y escribir dos clásicos seguidos una misma tarde en el año 1973.

Primero llegó Jolene, un éxito rotundo que marcó su carrera y que se asocia automáticamente a Parton; el siguiente fue I Will Always Love You.

Más de medio siglo después, ambas canciones forman parte esencial del legado de Parton, que murió este martes 25 de agosto a los 80 años en Nashville, la ciudad a la que había llegado siendo una adolescente para abrirse camino en la música.

Su publicista informó de que la cantante falleció en paz, días después de que ella misma revelara que atravesaba problemas de salud sin especificar, aunque seguía trabajando y tenía muchas cosas por hacer.

I Will Always Love You, publicada originalmente en 1974, sigue siendo una de sus obras menos reconocidas como autora, pese a haber puesto banda sonora al amor y al desamor durante más de medio siglo.