El menor buscó refugio en la casa de su madrastra tras recibir golpes en la espalda con un manojo de llaves, según TCS Noticias./ (TCS Noticias)Una denuncia realizada por una madrastra permitió que las autoridades salvadoreñas intervinieran para proteger a un niño de 10 años, quien habría sido víctima de agresión física por parte de su propio padre. Según información difundida por TCS Noticias, el menor buscó a su madrastra tras recibir golpes en la espalda con un manojo de llaves, en un hecho que ocurrió en una colonia al norte de Santa Ana, en la zona occidental de El Salvador. Las lesiones detectadas motivaron a la mujer a alertar a la Policía Nacional Civil (PNC), pese a que el agresor era su pareja y padre del niño.PUBLICIDADEl reporte de TCS Noticias indica que el presunto agresor presentaba un alto nivel de alcohol en sangre, con 165 grados detectados, y fue localizado por la policía poco después del incidente. El hombre, identificado por las autoridades como J. A. R. J., de 46 años, fue puesto a disposición judicial y enfrenta una fase de investigación sumaria de 60 días hábiles, con detención provisional mientras se determina su responsabilidad.La intervención oportuna de la madrastra fue clave para que el menor recibiera protección inmediata y el caso fuera informado a las autoridades. La violencia contra menores, según recalca TCS Noticias, no debe ser normalizada bajo ninguna circunstancia.La Policía Nacional Civil localizó al presunto agresor, identificado como J. A. R. J., quien presentaba 165 grados de alcohol y quedó a disposición judicial./ (Imagen Ilustrativa Infobae)De acuerdo con el Código Penal de El Salvador, los delitos de violencia física y maltrato infantil están tipificados y conllevan sanciones severas. Las penas pueden ir de seis meses a tres años de prisión, junto con la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres a cinco años. PUBLICIDADAdemás, en los casos de violencia contra menores, se contempla la inhabilitación especial para la patria potestad, tutela o guarda por periodos de uno a cinco años y la imposición de libertad vigilada, dependiendo de la gravedad de las lesiones y la reincidencia. La legislación también establece la obligación de las autoridades policiales de actuar de inmediato ante la sospecha de delitos contra niños, niñas y adolescentes, incluyendo la detención provisional cuando existan indicios claros de responsabilidad.La normativa salvadoreña reconoce la gravedad de la violencia hacia la niñez y obliga a la denuncia y protección inmediata de las víctimas. El Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia (Conapina) y la Procuraduría General de la República (PGR) desempeñan un papel fundamental en el acompañamiento y atención de estos casos. PUBLICIDADEn 2025 se registraron entre 15,000 y 20,000 llamadas a la línea de atención 119 de Conapina, de las cuales el 45% fueron realizadas directamente por niños y adolescentes que solicitaron ayuda. La mayoría de los casos atendidos correspondieron a situaciones de acoso escolar y “cuidado no responsable” por parte de adultos, así como a denuncias de castigos físicos y agresiones psicológicas.UNICEF y la OPS advirtieron que más de seis de cada diez niños menores de 14 años en América Latina sufren disciplina violenta en el hogar. /(Imagen Ilustrativa Infobae)Entre mayo de 2025 y junio de 2026, la PGR reportó que 11,864 menores recibieron atención jurídica y psicológica, mientras que el total de servicios ofrecidos a este sector ascendió a 43,307 en ese periodo. El acceso a datos desagregados sobre los distintos tipos de violencia se ha visto limitado por la falta de publicación regular de estadísticas oficiales desde 2024, pero los informes más recientes muestran que la problemática persiste y afecta a miles de niños cada año.PUBLICIDADEn el contexto regional, informes de UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierten que más de seis de cada diez niños y niñas menores de 14 años en América Latina sufren alguna forma de disciplina violenta en el hogar. El 46% padece agresión psicológica y el 38% castigo físico, cifras que reflejan una situación crítica en países de Centroamérica, donde la tasa de disciplina violenta se mantiene entre las más altas de la región. Además, los datos revelan que casi una de cada cinco mujeres latinoamericanas reporta haber sido víctima de violencia sexual antes de los 18 años.Además de la atención inmediata y la protección establecida por las leyes nacionales, la sensibilización sobre la importancia de denunciar y erradicar la violencia contra la niñez sigue siendo un desafío en El Salvador y en toda la región. El caso divulgado por TCS Noticias pone de relieve la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta ante el maltrato infantil, garantizando el cumplimiento efectivo de la ley y la protección integral de los derechos de los menores.PUBLICIDAD