El fondo fiduciario que ayuda a financiar los beneficios de jubilación del Seguro Social de Estados Unidos podría quedarse sin reservas durante los últimos tres meses de 2032, según el más reciente informe de la Junta de Fideicomisarios. Si el Congreso no encuentra una solución antes de ese momento, los pagos podrían sufrir un recorte general del 22%.La situación se debe a que, durante los últimos 16 años, el programa de jubilación viene gastando más dinero del que recibe mediante los impuestos que se descuentan de los salarios. Para cubrir esa diferencia, el sistema ha tenido que recurrir progresivamente a las reservas acumuladas en su fondo fiduciario.¿Por qué el fondo del Seguro Social podría agotarse en 2032?Según USA Today, la fecha proyectada se adelantó respecto al cálculo anterior. El año pasado, las estimaciones apuntaban a que las reservas se terminarían en 2033, pero posteriormente el pronóstico se modificó a finales de 2032, entre otros factores, por las disposiciones tributarias incluidas en la ley conocida como One Big Beautiful Bill Act.Si las reservas desaparecen y el Congreso no interviene, el Seguro Social solo podría distribuir el dinero que recaude en ese momento mediante los impuestos sobre las nóminas. De acuerdo con estimaciones del Committee for a Responsible Budget, los beneficiarios perderían en promedio unos $500 al mes.Myechia Minter-Jordan, directora ejecutiva de AARP, advirtió sobre la necesidad de actuar: “Esto debería ser una llamada de atención: el Congreso debe actuar. Los estadounidenses han trabajado duro y han contribuido al Seguro Social durante toda su vida, y merecen poder contar con él cuando se jubilen”.Si el Seguro Social sufre el recorte sin una reforma, los pagos podrían reducirse automáticamente en un 22%. (Foto: John Nacion / NurPhoto vía AFP) Las elecciones de 2026 podrían ser decisivasLos senadores elegidos en noviembre de 2026 formarán parte del Congreso que tendrá que enfrentar esta situación si las proyecciones se mantienen. Margaret Spellings, presidenta y directora ejecutiva del Bipartisan Policy Center, señaló que la fecha puede parecer lejana, pero tendrá consecuencias para quienes ocupen esos cargos.“Estas fechas de insolvencia pueden parecer abstractas y lejanas, pero la realidad es que los senadores elegidos en 2026 estarán en el cargo cuando el Seguro Social llegue a la insolvencia. La pregunta ya no es si estos desafíos requieren atención. Es si Washington encontrará la voluntad de actuar”, afirmó Spellings.Una encuesta realizada a finales de mayo por la Peterson Foundation encontró que el 96% de los estadounidenses quiere que los candidatos expliquen claramente qué planes tienen para evitar una reducción automática de los beneficios. El respaldo fue elevado tanto entre demócratas como republicanos e independientes.¿Qué opciones tiene el Congreso?Según el medio citado, existen varias propuestas para intentar evitar que el fondo se quede sin reservas. Entre ellas aparecen aumentar los ingresos que pagan impuestos al Seguro Social, modificar la tasa del impuesto sobre la nómina y elevar nuevamente la edad necesaria para recibir el beneficio completo.Actualmente, los impuestos destinados al Seguro Social se aplican a ingresos de hasta $184,500. Otra alternativa sería aumentar o eliminar ese límite para que una mayor cantidad de ingresos contribuya al financiamiento del programa.Entre las alternativas propuestas están aumentar los impuestos sobre la nómina, elevar el límite de ingresos sujetos al impuesto y modificar la edad de jubilación. (Foto: AFP) También se planteó modificar el impuesto sobre la nómina, que actualmente es del 12.4% y normalmente se divide entre trabajadores y empleadores, con un 6.2% a cargo de cada uno. Otra posibilidad sería elevar nuevamente la edad de jubilación completa, que actualmente es de 67 años.Stephen Nuñez, director de economía de estratificación del Roosevelt Institute, considera que todavía existen alternativas para garantizar la estabilidad del programa. “Al igual que en 1983, los legisladores pueden implementar reformas que garanticen la salud fiscal del programa durante otros 75 años o de manera permanente”, declaró.