La prueba de alcoholemia realizada tras el accidente en la carretera entre Metapán y Santa Ana registró 249 grados de alcohol en aire espirado en el conductor condenado./ (Centros Judiciales El Salvador)El Juzgado Tercero de Paz de Santa Ana sentenció a 12 años de prisión a Ángel Oseas García Martínez por los delitos de conducción peligrosa de vehículos automotores y lesiones culposas, a raíz de un accidente de tránsito ocurrido en abril de 2026 en la carretera que conecta Metapán con Santa Ana. Según informó Centros Judiciales de El Salvador, el condenado arrojó 249 grados de alcohol en aire espirado en la prueba de alcoholemia realizada tras el incidente, cifra que indica un estado avanzado de ebriedad.El caso, que recibió cobertura por parte de Centros Judiciales de El Salvador, involucró a tres víctimas, todas afectadas de gravedad durante el siniestro vial. PUBLICIDADDe acuerdo con lo acreditado en el juicio, los hechos se produjeron el 13 de abril de 2026 en el kilómetro 66 ½ de la citada carretera, a la altura de un centro comercial reconocido de la zona. El proceso judicial determinó que García Martínez realizó un cruce sin precaución, invadió el carril contrario y colisionó de frente con un motociclista, quien sufrió lesiones graves. La motocicleta, tras el impacto, se deslizó y lesionó a otra persona que se encontraba en la orilla de la vía.La jueza impuso además dos años de prisión por las lesiones causadas a las otras dos víctimas, una pena que fue sustituida por trabajo de utilidad pública./ (Imagen Ilustrativa Infobae)La jueza a cargo del proceso impuso, además, dos años de prisión por las lesiones ocasionadas a las otras dos víctimas. Esta pena fue sustituida por trabajo de utilidad pública, que el imputado deberá cumplir una vez termine de purgar los 12 años de condena principal. PUBLICIDADEl fallo judicial detalló el impacto humano del accidente: el motociclista fue trasladado de emergencia al Hospital Nacional San Juan de Dios de Santa Ana y, según el informe del Instituto de Medicina Legal (IML), presentó múltiples fracturas, lesiones y luxaciones que derivaron en deformidad en los dedos de una mano.La segunda víctima sufrió fracturas en los dedos del pie, mientras la tercera persona afectada resultó con diversas heridas cuando intentaba cruzar la calzada. De acuerdo con el reporte de Centros Judiciales de El Salvador, el acusado intentó huir del lugar tras el incidente, pero fue interceptado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) a pocos kilómetros de la escena. PUBLICIDADAl momento de su detención, los oficiales constataron que el sujeto presentaba síntomas evidentes de intoxicación alcohólica, por lo que fue trasladado a la Sección de Tránsito Terrestre para la respectiva prueba, en la cual se documentó la presencia de los 249 grados de alcohol en aire espirado.El juicio determinó que Ángel Oseas García Martínez hizo un cruce sin precaución, invadió el carril contrario y chocó de frente contra un motociclista./ (Centros Judiciales)El hecho ha puesto en primer plano la discusión sobre la responsabilidad de los conductores bajo efectos del alcohol en El Salvador. Datos presentados durante la audiencia subrayan la gravedad de la imprudencia al volante y sus consecuencias legales. La condena de 12 años para García Martínez se convierte en uno de los fallos más recientes en el país por delitos de esta naturaleza.PUBLICIDADEl Ministerio Público enfatizó la importancia de la sanción como advertencia para otros conductores. La severidad de las lesiones de las víctimas, así como el intento de fuga, influyeron en la decisión de la jueza. Las autoridades recordaron que el cumplimiento del trabajo de utilidad pública solo podrá iniciarse después de transcurridos los años de reclusión fijados en la sentencia principal.Este caso subraya la política de tolerancia cero ante la conducción peligrosa que promueven las instituciones judiciales y policiales salvadoreñas, especialmente en contextos donde la vida de terceros se ve comprometida por la imprudencia al volante. La condena dictada busca sentar precedente, a la vez que resalta la labor de los cuerpos policiales y judiciales en la persecución y sanción de conductas que ponen en riesgo la seguridad vial en el país.PUBLICIDAD