Noticia Exclusivo suscriptores Con el fuego arrasando cultivos en el país, expertos advierten que la cobertura del seguro agropecuario en Colombia sigue siendo mínima.Incendio forestal en Tolima Foto: Gobernación del Tolima25.08.2026 14:20 Actualizado: 25.08.2026 14:20
Mientras los incendios forestales que afectan a diferentes municipios desde hace dos semanas dejan cultivos quemados y animales muertos, una pregunta se vuelve urgente para los campesinos de la Nación: ¿cuántos de ellos tenían un seguro que los protegiera? La respuesta, según expertos consultados, es que muy pocos. En Colombia, solamente entre el 1 % y el 5 % de las tierras agropecuarias del país cuentan con algún tipo de cobertura de seguro, según datos del sector.El único seguro que existe El exministro de Agricultura Andrés Valencia también explicó que, en el papel, el único medio disponible para estos casos es el seguro de riesgos climáticos, que cubre exceso o déficit de lluvias, heladas, granizo, vientos fuertes, avalanchas e incendios (como los que hoy afectan al país). El mecanismo funciona contra la cosecha: se aseguran tanto el cultivo como el valor de la producción estimada.Inundación Foto:INUNDACIÓNEl Gobierno Nacional, por medio del Ministerio de Agricultura, transfiere recursos al Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro) para subsidiar entre el 60 por ciento y el 80 por ciento del valor de la prima, dependiendo del tamaño del productor y si tiene crédito en condiciones Finagro. Sin embargo, Valencia advirtió que el presupuesto para este año (de poco más de 120.000 millones de pesos) está casi agotado, solo quedan disponibles cerca de 17.000 millones de pesos. Según cifras de Finagro, compartidas por el exministro, en 2025 el incentivo benefició a 75.566 productores, con un subsidio promedio del 86,5 por ciento del valor de la prima, y llegó a cubrir 163.677 hectáreas apenas una pequeña parte frente a los cerca de 6 millones de hectáreas cultivadas en el país. El punto ciego: ganadería y aves de corral Valencia fue contundente en un punto que afecta directamente a los pequeños productores de especies menores: la demanda de seguro agropecuario en avicultura, ganadería y porcicultura es prácticamente cero. Consultando el porqué, explicó que es probable que estos productores no clasifiquen (por su tamaño o nivel de ingresos) para una porción de subsidio que les resulte atractiva, aunque también puede deberse a desconocimiento del seguro o a que no consideren su actividad vulnerable a la variabilidad climática. LEA TAMBIÉN El caso del café El analista Aurelio Suárez puso como ejemplo el caso del café. Colombia tiene 550.000 productores, de los cuales el 90 por ciento tiene menos de cinco hectáreas. Para estos pequeños productores, explicó, contratar un seguro de manera individual puede resultar demasiado costoso o difícil de acceder. Suárez puso parte de la responsabilidad a las aseguradoras, que, a su juicio, no han estado lo suficientemente atentas en ofrecer y promover estos seguros entre los agricultores, y propuso implementar un sistema de pólizas asociativas que cubran de forma colectiva a productores pequeños, en lugar de exigirles asegurarse uno por uno.La respuesta de fasecoldaContactada para responder a las declaraciones de Suárez y Valencia, Fasecolda negó que la baja cobertura recaiga "exclusiva ni mayoritariamente" por problemas de gestión del sector asegurador. El gremio recordó que el seguro agropecuario lleva más de 20 años en el mercado colombiano y que hoy lo usan productores grandes, medianos y pequeños, incluidos los de bajos ingresos, además de asociaciones, cooperativas y gremios. Señaló, además, que desde 2008 el ISA subsidia una parte importante del costo de la póliza, hoy enfocado justamente en los productores más vulnerables. LEA TAMBIÉN Según Fasecolda, la brecha responde más bien a barreras estructurales: la dispersión de los productores, su capacidad de pago, el nivel de conocimiento sobre gestión del riesgo, la información disponible y las condiciones de asegurabilidad de cada actividad de producción.Sobre la propuesta de Valencia de una campaña publicitaria, el gremio coincidió en que "la educación y la comunicación siempre son necesarias", aunque informó que el seguro ya ha sido difundido por el Gobierno Nacional entre la población objetivo. Con fenómenos como los incendios en el Tolima y la llegada de El Niño, Fasecolda advirtió que el reto de fondo es distinto: pasar de una respuesta reactiva ante el desastre a una estrategia que permita anticipar, prevenir, transferir y recuperar las pérdidas. "El seguro es un instrumento fundamental dentro de esa estrategia, pero su masificación requiere necesariamente una mayor articulación público-privada", señaló el gremio.Una brecha ya documentada El problema no es nuevo. Durante la ola invernal a comienzos de este año, la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) pagó más de 68.000 millones de pesos en siniestros del seguro agropecuario, principalmente por vientos fuertes y exceso de lluvias en cultivos de plátano y banano, aunque el valor de las primas emitidas cayó 18,1 por ciento frente al año anterior debido a los recursos limitados para subsidiar estos seguros. Ese mismo suceso dejó, según cifras de Fedegán, más de 546.000 bovinos afectados en ocho departamentos, la mayoría sin ningún tipo de cobertura.Cómo solucionar el problema del seguro agropecuario Foto:Johan RemolinaEl camino a seguirSobre cómo cerrar esa brecha, Suárez recalcó en que la solución se encontraría en un sistema de pólizas asociativas: "Debe promoverse este tipo de esquemas, porque no es fácil para muchos minifundistas asegurarse individualmente". Valencia, por su parte, propuso medidas diferentes según el tamaño del productor. Primero, sumar presupuesto de forma urgente al incentivo, hoy casi agotado, y acompañarlo de una campaña fuerte de publicidad para dar a conocer el seguro a quienes no lo conocen. Segundo, eliminar las restricciones que el gobierno anterior impuso para el acceso al subsidio por parte de los grandes productores, una medida que, según él, explica en su mayoría la caída en las áreas aseguradas.El exministro agrega que les pondría un techo: máximo el 20 por ciento del presupuesto total y un subsidio del 20 por ciento de la prima, condicionado a que tengan créditos en condiciones Finagro. Para los medianos productores plantea la misma medida, pero con un subsidio del 30 por ciento. Y para los pequeños, la propuesta sería la más generosa: subsidio total de la prima, acompañado de crédito del Banco Agrario para facilitar el acceso. LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













