Pagas con tarjeta en la tienda, guardas el recibo y sigues tu camino. Todo parece en orden, pero el problema es que, sin que te des cuenta, un pequeño aparato camuflado sobre el lector pudo haber clonado tu banda magnética y robado tu PIN. MIRA TAMBIÉN: Fox News informa que, en una redada reciente en cientos de comercios de Los Ángeles, el Servicio Secreto de EE. UU. comprobó de primera mano hasta dónde ha llegado esto: los skimmers actuales son tan perfeccionados que es casi imposible distinguirlos a simple vista, convirtiéndose en un dolor de cabeza invisible para los consumidores.Uno de los aspectos más preocupantes es la rapidez con la que los delincuentes pueden instalar un skimmer (dispositivos ilegales que los estafadores instalan en cajeros automáticos o terminales de pago o POS para robar los datos de las tarjetas de crédito o débito). Las imágenes de vigilancia de la investigación muestran a un sospechoso colocando uno sobre una terminal de pago (POS) en menos de dos segundos.Una vez instalado, el dispositivo queda sobre el lector legítimo y puede registrar los datos de la tarjeta y el PIN. En uno de los casos encontrados por los agentes, el aparato estaba tan bien camuflado que incluso tenía algo parecido a un holograma de seguridad.Los investigadores tuvieron que retirar el dispositivo a la fuerza. En su interior encontraron pequeños componentes electrónicos y un transmisor inalámbrico capaz de enviar la información robada a un delincuente cercano, lo que significa que quien instaló el aparato no necesariamente tiene que regresar por él.El fraude puede generar pérdidas millonariasEl alcance de este delito es otro factor preocupante. Según el Servicio Secreto, un solo skimmer puede llegar a generar hasta $1 millón en fondos robados, mientras que las operaciones de este tipo provocan pérdidas superiores a $1,000 millones al año entre consumidores e instituciones financieras.Las autoridades visitaron 328 negocios e inspeccionaron 1,749 terminales de pago. En total, encontraron 16 dispositivos, cuya retirada habría evitado unos $16.6 millones en posibles pérdidas por fraude.El problema es serio para las personas que reciben beneficios mediante tarjetas EBT, ya que muchos de estos sistemas todavía dependen de la banda magnética. Un delincuente puede copiar esa información y, si también obtiene el PIN, utilizar una tarjeta clonada para retirar o gastar los beneficios.Una reciente operación en Los Ángeles permitió encontrar 16 skimmers en cientos de establecimientos. (Foto referencial: Magnific) ¿Por qué las tarjetas EBT están en la mira?La tecnología utilizada por muchas tarjetas de crédito y débito ya permite pagos mediante chip o sistemas sin contacto; sin embargo, numerosas tarjetas EBT todavía requieren que el usuario deslice la tarjeta por el lector.Esto crea una oportunidad para los delincuentes. Un skimmer puede copiar los datos de la banda magnética y después transferirlos a otra tarjeta. Si también consigue el PIN, puede utilizar la tarjeta clonada para acceder a los beneficios.El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reconoce el aumento del fraude relacionado con el skimming y trabaja con los estados para modernizar los sistemas EBT, incluyendo la incorporación de tarjetas con chip. Mientras esa transición continúa, millones de beneficiarios podrían seguir dependiendo de una tecnología vulnerable.Qué puedes hacer para proteger tu tarjetaAunque algunos dispositivos son prácticamente imposibles de detectar a simple vista, existen medidas que pueden reducir el riesgo:Usa pagos sin contacto: si la terminal permite acercar la tarjeta o utilizar una billetera digital, es preferible a deslizarla. Revisa el lector: busca piezas flojas, torcidas, dañadas o que parezcan diferentes al resto de la terminal. Comprueba que no haya piezas sueltas: puedes tocar suavemente el lector para comprobar que nada se mueva de forma extraña, sin intentar desmontarlo. Cubre el teclado al ingresar tu PIN: esto puede impedir que alguien vea o registre el número. Activa las alertas de transacciones: recibir una notificación cuando se utiliza la tarjeta permite detectar movimientos sospechosos con mayor rapidez. Revisa regularmente tu saldo EBT: presta atención a cualquier compra o retiro que no reconozcas. Nunca compartas tu PIN: no lo entregues por teléfono, mensaje de texto o correo electrónico ante solicitudes inesperadas. Usar pagos sin contacto, revisar las terminales y vigilar las transacciones puede ayudar a reducir el riesgo. (Foto referencial: Magnific) ¿Qué hacer si detectas un movimiento extraño?Si descubres una transacción que no reconoces, es importante actuar rápidamente. Contacta al banco o a la institución que emitió la tarjeta para bloquearla y revisar los movimientos no autorizados.Si se trata de una tarjeta EBT, también debes comunicarte con la agencia estatal encargada de administrar los beneficios. Cambia el PIN de inmediato y anota dónde utilizaste la tarjeta recientemente, ya que esa información podría ayudar a identificar una terminal comprometida.El problema no termina necesariamente con una sola transacción. Si los delincuentes lograron copiar los datos de la tarjeta, podrían intentar utilizarlos nuevamente. Por eso, revisar las cuentas y activar las alertas puede ser clave para detectar el fraude cuanto antes.