La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá se acelera a ojos vista. El Gobierno de Canadá ha confirmado de modo oficial este martes que impondrá aranceles entre el 15% y el 50% al acero de Estados Unidos y otros productos de ese país por valor de cerca de 20.000 millones de dólares (más de 17.000 millones de euros). Es la respuesta a los nuevos gravámenes que ha ordenado la Administración de Donald Trump contra el vecino del norte. Los nuevos impuestos entrarán en vigor a partir del 8 de septiembre.Los aranceles canadienses contra los bienes estadounidenses “se centrarán en sectores como el acero, los lácteos, los electrodomésticos, los equipos agrícolas, el papel y la pulpa, y los productos electrónicos”, ha detallado el ministro de Finanzas de Canadá, François Philippe Champagne. La nueva ola de gravámenes estadounidenses también se centra en esos productos. “Como el primer ministro ha dicho, apoyaremos a nuestros trabajadores, nuestras empresas y nuestra industria con todo lo que haga falta durante el tiempo que haga falta”, ha agregado el jefe de la economía canadiense. “Estamos unidos para luchar por Canadá”.El anuncio llega después de que Estados Unidos impusiera aranceles contra todo tipo de productos de Canadá, desde palos de hockey a licores, tras el fracaso de las negociaciones comerciales entre los dos países el pasado viernes. Ese día expiraba el plazo que se habían dado las dos delegaciones para un acuerdo que hasta mediados de la semana pasada parecía atado. Finalmente no fue posible y Washington respondió con las sanciones comerciales. El sábado, un dia después del desencuentro, el primer ministro canadiense, Mark Carney, ya compareció en una rueda de prensa para anunciar que Ottawa respondería “dólar por dólar” a las medidas del país vecino. El jefe de Gobierno denunciaba que la Administración de Trump había introducido exigencias “injustas” y “antieconómicas” en el último momento. “No podíamos aceptar lo que Estados Unidos había ofrecido, ni podíamos dar lo que nos pedían”, apuntaba.Este lunes, Trump intensificaba la confrontación entre los dos teóricos aliados al responder con más aranceles. Esta vez, contra el acero y los vehículos canadienses, y de un 50% adicional, que deberán entrar en vigor al arranque de 2027. Y este martes el presidente estadounidense ha continuado con la escalada a su manera. En una serie de mensajes en su red social, Truth, ha calificado a Carney de “primer ministro débil y poco efectivo”.Trump también ha amenazado con cambiar el nombre del lago Ontario, uno de los Grandes Lagos, en la frontera entre los dos países, por el de “lago de Estados Unidos”. La propuesta la ha completado publicando un mapa de esa masa de agua con la denominación que propone. El presidente estadounidense ya firmó una orden ejecutiva el año pasado para reemplazar en los documentos oficiales de su país el nombre del golfo de México por el de “golfo de Estados Unidos” (gulf of America, en inglés). En este caso, la amenaza de cambio de nombre viene después de que el gobernador de Ontario, una de las provincias canadienses más perjudicadas por los nuevos aranceles, ofreciera una rueda de prensa el lunes en la que se burló de Trump y le sugirió que podía “besarle el culo”. “Lo tengo muy grande, así que tiene dónde escoger”, dijo entre risas. El mandatario estadounidense también aseguraba en otro mensaje este martes en redes sociales que a lo largo de los últimos diez años “Estados unidos perdió una media de 60.000 millones de dólares al año con Canadá”. “¡Ya no va a pasar!”, ha añadido, sin dar más detalles, como es habitual, sobre cómo se calcula esa supuesta merma económica para su país. Y en otro texto en Truth, continuaba con sus quejas sobre los supuestos agravios perpetrados por Canadá: “Nos han estado estafando durante décadas. Han cobrado aranceles del 400% y más a nuestros granjeros. Han echado a muchas empresas estadounidenses fantásticas del mercado. Durante diez años no daban licencias a los aviones Gulfstream, hasta que me metí por medio. Querían el 100% del mercado para el competidor canadiense del Gulfstream”.“Trato con muchos países, y Canadá es fácilmente el más difícil y menos razonable de todos. ¡Sienten que tienen derecho a todo, pero no son un Estado de Estados Unidos, y ya no van a tener derecho a nada!”, concluía Trump, quien en el pasado ha lanzado más de una vez la idea de convertir al vecino del norte en uno de los Estados integrantes de su país. La nueva e intensa guerra comercial desatada en los últimos días afecta a una de las relaciones económicas más intensas del mundo. Ambos vecinos intercambian bienes y servicios con un valor estimado en 900.000 millones de dólares anuales. Estados Unidos es el principal mercado para las exportaciones del país aledaño, que le suministra, entre otros productos, vehículos, repuestos de automóvil y petróleo. Canadá, a su vez, es el mayor comprador de bienes estadounidenses, solo por detrás de la Unión Europea, según los datos del Departamento de Comercio estadounidense.
Canadá impone nuevos aranceles de entre el 15% y el 50% a Estados Unidos como represalia a los de Trump
Los nuevos gravámenes, que se dirigen a productos por un valor de unos 20.000 millones de dólares, entrarán en vigor el 8 de septiembre










