M�sicaEn los �ltimos meses la cantante se hab�a visto obligada a posponer sus compromisos laborales por motivos de salud.La cantante Dolly Parton.Actualizado Martes,

agosto

20:19Es imposible pensar en Dolly Parton sin que la mente nos lleve a ese voluminoso cardado rub�simo, esas u�as infinitas, ese timbre de voz imposible y esa silueta embutida en unos estrech�simos vaqueros. La madre del country se empe�� desde muy ni�a en construir la imagen que ella siempre quiso y que ha mantenido hasta sus �ltimos d�as. Con ella muere a los 80 a�os la gran voz femenina de un g�nero que solo estaba reservado para hombres y que ella decidi� asaltar por la fuerza. Con ella muere un icono musical y est�tico. Con ella muere una de las mayores leyendas que dio Tennessee. Y eso no es poco.Cuentan que antes siquiera de que supiera a leer, Dolly Parton ya compon�a. Por simple y pura intuci�n. Nacida en una familia de 12 hermanos, sin apenas recursos, en el peque�o pueblo de Sevierville, no necesit� ni la televisi�n ni el cine ni las revistas para comenzar a tejer en su cabeza una carrera que acabar�a siendo inmensa. Lo hizo una d�a que acompa�� a su madre a la ciudad. All� vio una mujer con un enorme cardado, con labios rojos, bien maquillada y luciendo tacones a la que su madre le orden� que no mirara y calific� de trash -basura en ingl�s-. "Yo pens�: 'Eso es lo que quiero ser cuando sea mayor: trash'", relat� en varias ocasiones despu�s, ya convertida en reina del country.Desde hace meses, Parton se hab�a visto obligada a posponer distintos compromisos, especialmente la residencia que ten�a planeada en Las Vegas, por unos problemas de salud. Ella misma los achacaba a que hab�a dejado su propio bienestar a parte para cuidar a quien fuera su marido durante casi seis d�cadas, Carl Dean, que falleci� en marzo de 2025. Este martes, poco m�s de un a�o despu�s, ha muerto la m�s popular de las estrellas del country, seg�n ha confirmado su familia a Reuters.Con ese caracter�stico tono nasal y penetrante, Parton se convirti� en una estrella ya en la d�cada de los 70 despu�s de haber tocado en la calle y haber ido a probar suerte a Nashville. En 1972, lleg� su gran �xito: Jolene, que fue n�mero uno de las listas country desde el primer momento. Aquel ataque de celos hacia una cajera que tonteaba con su marido que a�n es hoy la biblia para cualquier voz femenina que quiera triunfar. Ah� est�n los ejemplos de Miley Cyrus -amadrinada de Parton- o Beyonc� con sus propias versiones del cl�sico.Poco despu�s llegar�a I Will Always Love You, que, seg�n algunos rumores, la cantante escribi� la misma noche que Jolene como contrapunto y que dos d�cadas despu�s se convertir�a en �xito mundial en la voz de Whitney Houston como banda sonora de El guardaespaldas. Pero la autora de ese cl�sico era aquella mujer blanca, rubia y que vest�a siempre con est�tica vaqueras. Ic�nica es la portada del disco que inclu�a ambos temas: Parton sentada con las piernas cruzadas, con un peto a rayas y mirada tierna.Parton cosech� 11 premios Grammy durante las seis d�cadas que dedic� a la m�sica, se convirti� en una de las artistas femeninas m�s vendidas de todos los tiempos -super� los 100 millones de discos vendidos-, hizo que el country fuera un fen�meno internacional m�s all� de las fronteras de los Estados Unidos y nunca quiso asumir el rol de estrella que le correspond�a. Se dedic� a promover programas de alfabetizaci�n para ni�os en distintos pa�ses de habla inglesa, entreg� becas a estudiantes de secundaria en el condado de Tennessee y entreg� un mill�n de d�lares para que Moderna desarrollara la vacuna del Covid.En la d�cada de los 80, como ya hab�a hecho en el country, Parton asalt� Hollywood de la mano de Jane Fonda y Lily Tomlin, aquel tr�o de secretarias de C�mo eliminar a su jefe, firm� otras cuatro pel�culas -especialmente Magnolias de hierro- y profundiz� a�n m�s en la est�tica a la que se hab�a entregado. Vest�a monos ajustados con brillantes incrustados, vestidos de raso deslumbrantes, maquillaje abundante y, claro, el inconfundible cardado rub�simo. "Solo quer�a ser bonita, llamar la atenci�n, ser colorida y que me vieran. Cuando dicen, 'Menos es m�s', yo pienso que es una tonter�a. M�s es m�s. Soy llamativa y vistosa. Si no hubiera sido una ni�a, definitivamente habr�a sido una drag queen. Me gusta la extravagancia, amo todo ese brillo y color", reconoc�a en una entrevista con la edici�n estadounidense de la revista Elle.