Nueva York (EFE).- Nueva York vetó este martes por ley en todo el estado la cooperación entre los cuerpos de policía local y el Servicio de Inmigración (ICE) en los casos migratorios civiles con el fin de que los agentes no sean utilizados por el Gobierno de Donald Trump para «alcanzar sus cuotas» de deportaciones, según dijo la gobernadora, Kathy Hochul.
La gobernadora demócrata señaló que, con la entrada en vigor de la ley ‘Policía local, crímenes locales’, el ICE no podrá usar a los cuerpos de policía locales para ejecutar la «agresiva agenda migratoria» de Trump, sino que solamente asistirán a la agencia federal «si un delito real se ha cometido», algo que tanto ella como varios policías aseguraron era lo normal hasta hace poco.
Hochul argumentó que la policía local debe estar libre para «responder a casos en los que una persona rompe la ley, no para ir a una escuela, una iglesia o un Home Depot y ayudar a Stephen Miller (el asesor de Trump arquitecto de las políticas de inmigración) alcanzar sus cuotas».
Fotografía de archivo de unas patrullas pertenecientes al Departamento de Policía de Nueva York. EFE/EPA/Robert Perry
«Estamos menos seguros»









