El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes que su departamento investiga si, en los incidentes del pasado domingo en los alrededores del estadio Martínez Valero, donde se disputó el Elche - Barça, pudo haber “un uso desproporcionado de la fuerza” por parte de un agente de la Unidad de Intervención Policial (UIP, los conocidos como antidisturbios) en la detención de un menor. Junts per Catalunya, Esquerra, la CUP, Comuns y el propio equipo azulgrana habían criticado el pasado lunes la acción policial, donde también se habían incautado banderas estelades a los aficionados. Grande-Marlaska, que ha confirmado que ya hay abierta una información reservada (investigación interna) por lo ocurrido, ha recalcado que “cualquier actuación [de un agente] que se desvíe, aunque sea mínimamente” de la legalidad “tiene una respuesta inmediata”. Las palabras del ministro se producen después de las quejas de los partidos catalanes y el Barça, que se habían hecho eco de varios vídeos que circulaban en redes sociales y en los que se ve cómo uno de los policías que participa en el dispositivo de seguridad golpea a un joven de 17 años con el codo en el rostro cuando este se encuentra en el suelo para ser engrilletado. Las imágenes también reflejan cómo, posteriormente, el mismo agente le propina un puñetazo en la cara cuando lo lleva esposado hacia un vehículo policial tras el arresto. La consejera y portavoz del Ejecutivo catalán, Silvia Paneque, ha asegurado este martes que la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana les ha informado de que el domingo no había ninguna instrucción a la Policía para requisar banderas. “Las únicas prohibidas son aquellas que incitan al odio y no es el caso de las esteladas”, ha afirmado en un intento de minimizar las quejas de los partidos independentistas.El Sindicato Unificado de Policía (SUP), al que pertenece el agente, ha defendido la actuación “absolutamente impecable y proporcionada” tanto de este como del resto de policías que participaron en el operativo. “Las actuaciones no se pueden ni deben juzgar por unos segundos en redes sociales, donde no se ven los delitos cometidos por el detenido”, añade esta organización, que habla de patadas, escupitajos e insultos previos del arrestado. El resto de organizaciones sindicales han eludido pronunciarse sobre lo ocurrido.No obstante, varias fuentes policiales consultadas coinciden en calificar la actuación del agente como “excesiva” y “fuera de lugar”, y dan por hecho que la investigación interna desembocará en un expediente disciplinario. La previsible apertura se hará por una falta grave (que acarrea una sanción que va de cinco días a tres meses de suspensión de empleo y sueldo) si se considera que pudo cometer una desconsideración grave hacia el joven durante el ejercicio de sus funciones o una infracción grave de sus deberes; o, incluso, muy grave (de tres meses y un día a seis años de suspensión, con cambio de destino e, incluso, separación del servicio) si se estima que pudo haber “abuso de atribuciones”, como ha apuntado el ministro. En todo caso, todo el proceso administrativo se paralizaría si finalmente existe una denuncia y se inicia una investigación penal. Hasta que esta no esté concluida y, en su caso, exista una sentencia firme, Interior no tomaría una decisión sobre una hipotética sanción al agente. El FC Barcelona anunció ayer en un mensaje en su perfil de la red social X que “se reserva el derecho de tomar las medidas que considere cabales para defender la integridad, los derechos y la libertad de expresión de sus socios y aficionados”. ERC y Junts pidieron ya el lunes explicaciones al Gobierno por los altercados, en los que los agentes también retiraron una bandera estelada, símbolo independentista, a un amigo del menor detenido. El Govern del socialista Salvador Illa también ha expresado su condena por la violencia ejercida por la policía contra el seguidor del Barça.Según detallan fuentes policiales, el incidente se produjo cuando agentes del Grupo VII de la UIP ―con sede en Valladolid y que se habían desplazado a Elche para reforzar el dispositivo de seguridad del partido― procedían a lo que en la jerga se conoce como “embolsar” a la afición de un equipo para acompañarla en la entrada del estadio y así evitar incidentes con la del equipo rival. Ya a las puertas del estadio Martínez Valero, dos seguidores del FC Barcelona, aparentemente menores de edad, comenzaron a proferir gritos de “fascistas”, “hijos de puta”, “puta España” y “perros policías”. Uno portaba una estelada.El responsable del operativo ordenó sacar a ambos jóvenes del grupo al considerar que con sus insultos y la exhibición de la bandera independentista estaban incitando al odio contra los aficionados del Eche CF, así como lanzando amenazas a estos y a los propios agentes. Estas fuentes señalan que la intención inicial era identificarles a ambos y notificarles que se les iba a aplicar la ley del deporte, que contempla sanciones económicas a los que en los estadios deportivos o sus alrededores “inciten, fomenten o ayuden a la realización de comportamientos violentos”.Sin embargo, la resistencia a abandonar el grupo de aficionados de uno de los jóvenes, que aparece en las imágenes con una camiseta blanca, provocó el inicio de altercados. En las imágenes se ve cómo varios policías sacan sus porras o defensas y golpean a varias personas, entre ellas el menor, que recibe al menos dos golpes cuando intenta alejarse de los agentes caminando hacia atrás. Uno de los vídeos también muestra cómo lanza un puñetazo hacia uno de los agentes antes de ser echado al suelo para arrestarle. Por todo ello, al joven se le imputan presuntos delitos de resistencia, desobediencia y atentado a la autoridad en el atestado policial.El incidente ha escalado al ámbito político después de que Junts haya anunciado que presentará una batería de preguntas en el Congreso dirigidas al Ministerio del Interior para que explique con qué base legal se ordenó retirar las banderas y si su exhibición se considera una “conducta prohibida o sancionable”. Fuentes de la policía consultadas sobre el tema admiten que la ley no prohíbe que se introduzcan banderas en los estadios, pero también recalcan que los agentes pueden retirarlas si consideran que, en determinadas circunstancias, su exhibición puede desembocar en altercados con los aficionados del otro equipo.
Marlaska admite un posible “uso desproporcionado de la fuerza” por la Policía en los altercados del Elche-Barça
Interior, que ha iniciado una investigación interna, estudia abrir expediente disciplinario al agente antidisturbios que golpeó a un menor en el rostro durante su detención










