No dejemos de lado la intención de aquellas personas señaladas en actos de corrupción que buscan ser candidatas para quedar “protegidas” de procesos legales.25 de agosto, 2026 - 09h00Cerrado el periodo de inscripción de candidaturas y ahora en la etapa su validación, el país marcha hacia unas seccionales para el mes de noviembre. En muchas ciudades y provincias probablemente se marque otro rumbo en función de que las necesidades sigan aún vigentes y no estén a la vista soluciones, así también por la falta de liderazgo de las autoridades o porque surgieron nuevos problemas que lo han desbordado. Pero –más allá de esto– ¿qué es lo que necesita una parroquia, un cantón o una provincia? Requiere de un liderazgo firme, decidido al momento de tomar las acciones necesarias para garantizar el bienestar de sus ciudadanos, que garantice una adecuada gestión pública, transparencia en sus actos y que, a su vez, lo acompañe un equipo de trabajo que garantice la consecución de los resultados; por eso, los ciudadanos tienen que entender que se votará por aquellos que tienen las capacidades para dirigir los territorios. En los últimos años se ha observado cómo algunas ciudades y provincias han perdido el norte, pero estamos ante una nueva oportunidad para enmendar los rumbos. Provincias como Guayas, Pichincha, Manabí o ciudades como Guayaquil, Quito, Samborondón, Machala, Cuenca, entre otras, son parte de una lista que va más allá de polos económicos y sociales, sino que merecen un mejor porvenir; tal como lo merecen las 1.499 parroquias, 223 cantones y las 24 provincias del Ecuador. En este sentido, será fundamental que revisemos planes de trabajo, propuestas, cercanía con la ciudadanía, planes de acción y demás elementos que nos permitan analizar adecuadamente a los candidatos. Porque no se trata de que el alcalde convierta una Alcaldía en el lugar de trabajo de sus coidearios y que cuando ingresamos a un Municipio vemos hasta cuatro personas en una recepción, porque esa es la realidad de muchos municipios que destinan aproximadamente el 80 % de su presupuesto solo para atender la nómina, convirtiéndose en la bolsa de trabajo del partido; por eso, cuando se emitió la normativa respecto a que se destine el 70 % a obras de infraestructura, existió una gran mayoría de autoridades locales que reclamaron porque eso significaba que se les acababa esta mala práctica; asimismo, ciudades donde familias o partidos se han enquistado en el tiempo y no le han dado el verdadero giro que se merece. De igual manera, es lamentable que muchas autoridades seccionales estén involucradas en actos de corrupción o ligadas a grupos de delincuencia organizada, anteponiendo sus intereses particulares a los de la ciudad o provincia, y más aún que en ciertos consejos cantonales privilegien “mantener” al alcalde y frenar el desarrollo de la ciudad. No dejemos de lado la intención de aquellas personas señaladas en actos de corrupción que buscan ser candidatas para quedar “protegidas” de los procesos legales. PublicidadLo anterior tiene que ser observado por la ciudadanía; en tres meses estaremos ante esta decisión de quién debe liderar nuestros territorios, optemos por perfiles que primen la eficiencia y la visión de futuro; es ahí donde cabe la oportunidad para nuevos liderazgos comprometidos con el país que deseamos; por ello, analicemos y reflexionemos sobre quiénes queremos que dirijan los destinos de las ciudades y provincias. (O)Jorge Calderón Salazar, académico y analista económico, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?