Entrevista Exclusivo suscriptores En esta entrevista, el country manager de Drummond Energy detalla las nuevas prioridades de la compañía en Colombia.Alberto García, country manager de Drummond Energy. Foto: Andeg / EcopetrolPERIODISTA ECONÓMICA25.08.2026 05:30 Actualizado: 25.08.2026 05:30

Con el decidido respaldo del gobierno de Abelardo De La Espriella al fracking, Drummond Energy decidió dejar de lado la regasificadora que planeaba instalar en Ciénaga (Magdalena) para apostarle de lleno al desarrollo de gas no convencional en el Cesar. "Lo que requerimos ahora es una sólida voluntad política. En ese sentido, la administración del presidente Abelardo De La Espriella ha sido contundente al manifestar que es necesario desarrollarlos, una postura con la que coincidimos plenamente", aseguró Alberto García, country manager de Drummond Energy, en entrevista con EL TIEMPO. La jugada no es menor. Drummond tiene en sus manos varios contratos con un potencial que permitiría multiplicar por más de diez las reservas de gas natural del país, que actualmente alcanzan para tan solo 5,9 años. Con las cartas sobre la mesa, la empresa espera perforar sus primeros pozos en 2027.Sin embargo, para concretar las cuantiosas inversiones que exige el fracking, Alberto García hizo énfasis en la necesidad de garantizar estabilidad jurídica a largo plazo, evitando así cambios en las reglas del juego a mitad del camino. LEA TAMBIÉN Foto:Ecopetrol¿Cuál es el estado actual de los contratos de Drummond Energy para hacer fracking en Colombia? Los yacimientos no convencionales abarcan una gran variedad, entre los que se encuentran el gas asociado a mantos de carbón y el gas de shale. Aunque la extracción en mantos de carbón no requiere la técnica de fracking, ha estado inmersa en el mismo debate y discusión. La apuesta de Drummond en Colombia se ha centrado en yacimientos de gas en mantos de carbón, que corresponden a campos relativamente pequeños. No obstante, la gran apuesta de la compañía en el país está en los yacimientos no convencionales tipo shale, los cuales sí requieren fracking. En Colombia contamos con la formación La Luna, que posee características técnicas excepcionales. En la cuenca Cesar-Ranchería, esta formación puede albergar hasta 20 tera pies cúbicos de gas natural producible. Esto permitiría multiplicar por más de diez las reservas actuales. Se trata de un activo transformador, no solo para nuestra empresa, sino para todo el país. Además de los activos de Drummond en Cesar-Ranchería, Ecopetrol cuenta con contratos en el Magdalena Medio. La formación La Luna está presente en ambas cuencas; sin embargo, mientras en Cesar-Ranchería predomina el potencial de gas, en el Magdalena Medio la dominancia es de líquidos. Estas son las dos cuencas donde se pueden desarrollar yacimientos no convencionales. Nunca se realizará fracking en parques naturales ni en zonas montañosas; se llevará a cabo exclusivamente en áreas planas y despejadas. LEA TAMBIÉN Alberto García, country manager de Drummond Energy. Foto:Andeg / Ecopetrol¿Qué necesita la empresa para reactivar estos proyectos e iniciar operaciones? Existe un modelo de contrato de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para este tipo de yacimientos, una regulación del Ministerio de Minas y Energía expedida para su desarrollo técnico y unos términos de referencia ambientales para su licenciamiento. Ese trabajo previo ya se realizó durante los últimos 15 años. Lo que requerimos ahora es una sólida voluntad política. En ese sentido, la administración del presidente Abelardo De La Espriella ha sido contundente al manifestar que es necesario desarrollarlos, una postura con la que coincidimos plenamente. El mandatario señala un punto clave: esto funciona como una obra civil. Un edificio mal construido conlleva riesgos; uno bien construido, no. Ocurre exactamente lo mismo con esta técnica. Adicionalmente, se requiere la aprobación de licencias ambientales o la modificación de las licencias vigentes, así como establecer condiciones idóneas para atraer inversiones. Hablamos de una inversión inicial de cientos de millones de dólares que, posteriormente, escalará a miles de millones. Por ello, se necesita estabilidad jurídica a largo plazo y condiciones fiscales competitivas, pues competimos directamente con Argentina —que cuenta con un régimen especial para grandes inversiones— y con Estados Unidos, que ya dispone de un marco fiscal consolidado y seguridad política para el desarrollo de yacimientos no convencionales. LEA TAMBIÉN Foto:iStockNecesitamos configurar estas condiciones para que vuelva la inversión. En el pasado, Colombia contaba con la presencia de las principales petroleras del mundo, como Shell, ExxonMobil, ConocoPhillips, BP y Chevron; hoy no tenemos a ninguna. Solo mediante decisiones contundentes y un marco adecuado que atraiga de nuevo la inversión extranjera será posible desarrollar estos yacimientos no convencionales. ¿Cuándo comenzarán todos los trámites para tener las licencias listas? Suscribimos los contratos hace algún tiempo y los procesos de licenciamiento ambiental registran un avance significativo. Queremos entrar muy rápidamente a dialogar con la Anla para definir la ruta de modificación de las licencias vigentes y tramitar las nuevas que requerimos. Nuestra intención es comenzar esta gestión de manera coordinada con el Gobierno Nacional desde este momento, y ojalá poder iniciar actividades en menos de un año. ¿El primer pozo se estaría perforando antes de finalizar el próximo año? Ojalá que así sea. ¿Cuántos contratos tienen firmados con la ANH? Drummond tiene cuatro contratos con minuta específica para yacimientos no convencionales tipo shale —para hacer fracking—, además de un contrato de asociación con Ecopetrol y un contrato de minuta convencional para desarrollar gas en mantos de carbón. LEA TAMBIÉN Foto:iStock¿De cuánto sería la inversión inicial para los primeros pozos? Si viabilizamos el fracking en Colombia, en los cuatro años de la administración de Abelardo De La Espriella podrían ingresar por parte de todos los operadores, incluyendo Ecopetrol, aproximadamente 10.000 millones de dólares. ¿Cómo avanza el relacionamiento con las comunidades para estas actividades? Estamos reiniciando esas actividades porque estuvieron suspendidas por varios años. La zona de influencia de los contratos incluye los municipios de Chiriguaná, La Jagua de Ibirico, El Paso, Becerril, Agustín Codazzi y Bosconia, entre otros municipios del Cesar. ¿Cómo van a despejar las preocupaciones que tiene la gente por el uso del fracking en Colombia? El fracking se volvió un término politizado y la gente lo relaciona con el consumo de agua de fuentes naturales, una amenaza a los acuíferos y la generación de sismos inducidos. Sin embargo, en Colombia la regulación es muy exigente en cuanto a cómo establecer redes de monitoreo para cada uno de estos aspectos. El fracking es como una obra civil. Más del 80 por ciento del petróleo y del gas de Estados Unidos se produce con fracking, y en Canadá —un país reconocido por su disciplina ambiental— más del 95 por ciento de los recursos hidrocarburíferos provienen del uso de esta técnica. Con esta nueva prioridad de Drummond, ¿qué pasará con la regasificadora que estaban planeando en Ciénaga (Magdalena)? Los proyectos de regasificación son necesarios hoy en día que el país no tiene gas. Colombia está importando el 30 por ciento de la demanda nacional y ese déficit aumentará día tras día. En una administración que no tenía la convicción de viabilizar todos los recursos que tiene Colombia —tanto onshore como offshore y no convencionales con fracking—, la regasificación era la única solución. LEA TAMBIÉN Puerto de exportación de Drummond en Ciénaga. Foto:DrummondCon esa lógica, Drummond, que también desarrolla proyectos de infraestructura, estaba diseñando una forma eficiente de hacerlo en Ciénaga (Magdalena). En este momento, nuestro foco y nuestra decisión es desarrollar los activos de gas no convencional que tenemos. ¿Cuáles son las siguientes apuestas de Drummond en energía eléctrica? En nuestra división de energía no solo tenemos generación solar, sino también generación térmica con gas natural. Nuestra apuesta es empezar a despachar centralmente estos activos que tenemos. Contamos con una térmica a gas de 135 megavatios que está lista, pero la única limitación para que esa energía ingrese al sistema eléctrico colombiano —que apalancaría la crisis del fenómeno de El Niño— es que el Gobierno Nacional genere una solución al tema de Air-e. Si no hay una solución, los generadores que ingresen a despacharse centralmente lo único que van a adquirir son deudas con esta empresa y no podrán ni siquiera pagar las facturas del combustible que necesitan. En generación solar tenemos el complejo Cañahuates (65 megavatios). Esperamos seguir expandiéndolo con una nueva señal de inversión, sobre todo para la inversión extranjera. Es un parque que está diseñado para que alcance 240 megavatios en total. Estamos a la expectativa de cómo se van ajustando los planes de inversión, pero seguramente lo vamos a hacer por etapas. Esperamos iniciar la siguiente fase de expansión el próximo año. LEA TAMBIÉN Foto:Drummond¿También han pensado en parques solares que no sean para autogeneración? En este momento tenemos un parque solar de autogeneración, pero estamos esperando las señales adecuadas del sistema eléctrico para expandirnos hacia parques solares de generación que sean despachados centralmente. ¿Cuáles son esas señales adecuadas que necesitan? Primero, resolver el tema de Air-e. Segundo, superar el fenómeno de El Niño para que se normalice el balance energético. Realmente estamos a la expectativa de las señales porque tenemos la capacidad técnica, la ubicación, la radiación solar en las zonas donde operamos y la infraestructura. Sin embargo, tenemos un problema muy grande que esta administración también tiene que solucionar, y es el acceso a las subestaciones, que ha sido capturado por especuladores. Los derechos de conexión están atrapados en compañías que no tienen la vocación de construir esos proyectos. Tenemos insuficiencia en la infraestructura de transmisión, pero además, desde el punto de vista regulatorio, la poca infraestructura que tenemos disponible está atrapada y no se está utilizando porque especuladores han tomado posiciones en esos activos de conexión. LEA TAMBIÉN Alberto García, country manager de Drummond Energy. Foto:Andeg / Ecopetrol¿Qué espera Drummond Energy del Gobierno Nacional? Drummond es una compañía que ha operado en Colombia durante cuatro décadas. Somos el mayor inversionista estadounidense en el país y hemos sido exitosos convenciendo a nuestros accionistas de que sigan invirtiendo. Colombia necesita inversión extranjera para resolver esos problemas estructurales de los que hemos venido hablando. De este gobierno necesitamos las señales adecuadas, como que la seguridad energética sea una política de Estado y no una política de gobierno. Solo de esta manera se puede garantizar que los colombianos no estén en una afugia diferente con cada nueva administración. Además, a los inversionistas se les debe dar estabilidad jurídica para que puedan invertir cientos o miles de millones de dólares sin que les cambien las reglas de juego a mitad del camino, poniendo en riesgo todo su capital. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.