Imagen de archivo de dos jugadoras de voleibol. (Canva)La Policía Nacional ha detenido en Palma de Mallorca a un entrenador de voleibol acusado de un delito de agresión sexual. El hombre, de 23 años y nacionalidad boliviana, habría violado a una de las jugadoras de su equipo, menor de edad, que quedó embarazada. Los hechos se remontan al pasado mes de junio, según ha adelantado el diario Última Hora y ha confirmado Europa Press. El entrenador invitó a una joven de 15 años de origen colombiano, a la que entrenaba en un equipo de voleibol desde hacía unos tres años, y a otra de sus compañeras a comer a su casa. Terminados los platos, la amiga de la joven se marchó y el hombre se quedó a solas con su víctima. PUBLICIDADEl entrenador pidió entonces a la jugadora que entrara en su habitación. Acto seguido, cerró la puerta y le ordenó que se quitase la ropa. La menor se negó en varias ocasiones, pero terminó accediendo ante la insistencia del detenido y por temor a que este le hiciera daño. El hombre la agarró de las muñecas con fuerza y la tiró sobre la cama, donde la forzó sin protección. El entrenador le exigió que se mantuviera callada, dado que su madre se encontraba en el domicilio en ese momento. Imagen de archivo de dos agentes de policía ante un coche patrulla. (Europa Press)Terminada la agresión sexual, el entrenador pidió a la adolescente que no dijera nada. La menor quedó visiblemente afectada tras este episodio, según confesó su tía a los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), y cambió su actitud de forma radical: la joven dejó prácticamente de hablar, cambió de amistades y de rutina, sin explicar el motivo.PUBLICIDADSegún el diario Última Hora, la menor terminó acudiendo semanas después al hospital porque se encontraba mal y no paraba de vomitar. En el centro médico le hicieron varias pruebas y confirmaron que la menor estaba embarazada. La joven decidió interrumpir el proceso.Mientras, su entrenador continuaba contactando con ella vía WhatsApp. Durante las semanas posteriores a la violación, le escribió en varias ocasiones para intentar quedar con ella. La menor terminó bloqueando al denunciado y toda la conversación se eliminó. Tras recopilar toda la información, la Policía Nacional detuvo al sospechoso en su domicilio. El hombre pasó a disposición judicial el sábado y quedó en libertad provisional, con una orden de alejamiento sobre la víctima, a quien no podrá acercarse a menos de 200 metros. Tampoco podrá comunicarse con ella. El entrenador está acusado de un delito de agresión sexual a una menor de 16 años, por lo que se enfrenta a una pena de prisión de dos a seis años, que podría llegar hasta los 15 años de privación de libertad según los agravantes. PUBLICIDAD