TRESBActualizado Martes,
agosto
07:55Hay pueblos que parecen sacados de una novela. Uno de ellos es Tazones, un peque�o rinc�n marinero de la costa asturiana de apenas 200 habitantes. Miembro de la asociaci�n de Los Pueblos M�s Bonitos de Espa�a, destaca por su incre�ble belleza y, adem�s, guarda una historia extraordinaria.Tazones: un puerto imperial, una casa cubierta de conchas y huellas de dinosauriosSituado en el concejo de Villaviciosa, Tazones conserva el encanto de una antigua aldea de pescadores. Sus calles empinadas, estrechas y empedradas desembocan en un peque�o y bonito puerto lleno de historia.El pueblo est� dividido en dos barrios, San Miguel y San Roque, y sus casas, muchas de ellas con fachadas coloridas y balcones de madera, trepan por la ladera hasta dibujar una impactante postal. Entre ellas destaca la conocida como Casa de las Conchas, cuya fachada est� decorada con miles de conchas marinas.Otros lugares de inter�s de la localidad son la iglesia de San Miguel, la Plaza del Riveru y el Faro de Tazones. "Es uno de los mejor conservados del litoral asturiano", apuntan desde Turismo de Asturias.Su playa no es demasiado grande, apenas 200 metros, pero esconde un gran tesoro. Cuando la marea est� baja, se pueden observar icnitas, es decir, huellas fosilizadas de dinosaurios. El yacimiento forma parte de la llamada Costa de los Dinosaurios, que abarca varias zonas costeras entre Villaviciosa y Ribadesella.Este pueblo asturiano conquist� a Carlos VTazones es conocido principalmente por un hecho singular que tuvo aqu� lugar en 1517. Ese a�o, un joven Carlos de Habsburgo lleg� a Espa�a para tomar posesi�n de sus nuevos territorios y desembarc� en este pueblo asturiano.El futuro Carlos I de Espa�a y V del Sacro Imperio Romano Germ�nico arrib� a Tazones el 19 de septiembre, acompa�ado por una importante comitiva. La flota se dirig�a inicialmente a Santander, pero las malas condiciones del mar desviaron su rumbo y Carlos V termin� desembarcando en este peque�o puerto asturianoLa llegada del emperador qued� grabada en la memoria local y, desde entonces, Tazones presume de ser el lugar que recibi� a uno de los personajes m�s poderosos de la Europa del siglo XVI. A finales de agosto de cada a�o, el pueblo rememora aquel desembarco con una recreaci�n hist�rica que devuelve por unas horas sus calles a la �poca imperial.







