Un plan de choque, un Consejo Extraordinario de Seguridad Nacional y un mando único operativo. El Gobierno da un volantazo en su discurso y acelera al fin su respuesta a la crisis de Ceuta coincidiendo con la apertura del curso político y con la vuelta de vacaciones de Pedro Sánchez. Casi un mes después de que 80.000 personas cruzaran la frontera del Tarajal, y con miles de ellas aún en las calles de la ciudad autónoma, el Ejecutivo atiende ahora una petición que el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, reclama desde el pasado 1 de agosto: centralizar la toma de decisiones y la coordinación operativa en una sola persona para hacer frente a una situación de evidente emergencia.
Formalmente será este martes cuando el Consejo de Ministros que se celebrará tras el Consejo de Seguridad Nacional —convocado por el presidente de manera extraordinaria— nombre al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, como coordinador de la situación en Ceuta. Así que será Torres quien, de ahora en adelante, “dirija y coordine las actuaciones de todas las administraciones públicas implicadas”. Una decisión que el Ejecutivo admite que ayudará a la gestión de la crisis migratoria, de seguridad y fronteriza que atraviesa la ciudad autónoma.










