Trump ha impuesto un arancel del 50% a una larga lista de productos canadienses, a la que se añadirán en 2027 los automóviles y el acero, según ha anunciado. La retórica de la Casa Blanca asegura que EEUU "no necesita a Canadá", pero Washington ha dejado deliberadamente al margen de la batalla al sector energético, el ámbito en el que la dependencia comercial con el vecino del norte es crítica y evidente. Realmente, ambos países mantienen una relación de necesidad mutua en el comercio de bienes energéticos que convendría no romper en el corto plazo, dada la dificultad para reemplazarse. Canadá exporta más del 90% de su crudo a EEUU a través de oleoductos, por lo que, sin esas compras, su materia prima apenas tiene salida fuera del país. EEUU, por su parte, obtiene el 63% de sus importaciones de crudo de Canadá, pero también casi el 100% de sus compras al exterior de gas natural y en torno al 81% de la electricidad. Este mismo lunes, Trump ha justificado los aranceles a Canadá por la existencia de un déficit comercial de 60.000 millones, además de por una supuesta discriminación que sufren algunos productos que exporta EEUU (como las bebidas alcohólicas, los lácteos y los vehículos de motor). Sin embargo, los datos comerciales evidencian que el saldo negativo de la balanza comercial se debe a la energía. Sin esa variable, EEUU vende más a Canadá de lo que le compra. El déficit de EEUU con Canadá llegó en 2025 a los 48.302 millones de dólares, por debajo de los 61.000 millones de 2024, según la Oficina del Censo, cifra a la que hacía referencia Trump. Sin embargo, el déficit energético fue de 84.634 millones de dólares el año pasado, lo que da como resultado un superávit de unos 36.332 millones en el resto del comercio de bienes. En 2026, la parte energética ha empeorado: con los datos de los seis primeros meses, el déficit comercial energético ha crecido un 9% respecto a 2025 y supera también en un 3% al de 2024, mientras que el resto de la balanza cada vez es más favorable a EEUU. TE PUEDE INTERESAR En esta cuenta se incluyen el crudo, los productos refinados, el gas natural, el propano, el butano y la electricidad, aunque el mayor peso lo aporta el crudo, que en la primera mitad de 2026 ha supuesto el 86% del déficit energético, con 41.553 millones en balance neto, seguido del gas natural con un 8,1%. EEUU solo presenta superávit con Canadá en los productos refinados, porque lo que entra en el país es el crudo pesado y sale como gasolina o gasoil, entre otros. El motivo del repunte en el déficit es que la guerra en Oriente Medio ha disparado los precios internacionales del crudo y del gas. La situación es paradójica: EEUU es exportador neto de crudo y el primer productor mundial gracias a la retirada parcial de los países del Golfo, al no poder dar salida al producto por Ormuz. Pero, a su vez, necesita del crudo canadiense para que sus refinerías funcionen. TE PUEDE INTERESAR Según explica la Administración de Información Energética de EEUU (EIA), esto se debe a que "las refinerías de petróleo estadounidenses, relativamente complejas, suelen preferir crudos pesados, como los producidos en Canadá". El extraído en EEUU es en su mayoría ligero, por lo que el equipamiento no está preparado. Venezuela, México o Irak podrían ser proveedores alternativos de crudo pesado a EEUU, pero ninguno de ellos es una alternativa real a corto plazo. México ha reducido exportaciones en 2026 para producción nacional; Venezuela arrastra una capacidad productiva muy deteriorada, aunque las compañías estadounidenses tienen intención de explotar las reservas a medio plazo, y la opción de Irak es la más remota por cuestiones geopolíticas y logísticas. Canadá, socio histórico de EEUU bajo tratados de libre comercio (T-MEC), sigue siendo un proveedor de crudo mucho más seguro y barato que los hipotéticos rivales. En plena crisis energética por la guerra en Oriente Medio, establecer aranceles a los insumos energéticos canadienses no está encima de la mesa. De hecho, Trump impuso un 10% a los productos energéticos importados de Canadá a inicios de 2025, basándose en la IEEPA, frente al 25% global, pero cuando estos fueron anulados por el Supremo en febrero de 2026, la fórmula elegida para sustituir los aranceles recíprocos (un 10% global bajo la Sección 122) ya dejó excluidos a los productos energéticos y a los fertilizantes. En los últimos, impuestos finalmente en agosto bajo una ley de 1930, se excluye textualmente la energía. Si Trump impusiera aranceles a su principal proveedor energético, lo más probable es que el déficit comercial incluso aumentara en la vía energética, ya que las refinerías del Medio Oeste (sin puerto) no pueden sustituir el crudo pesado canadiense a corto plazo. EEUU seguiría importando los barriles, pero a mayor precio, encareciendo los carburantes a los consumidores y la producción industrial. Devolución de lo ingresado y déficit persistente Un año y medio después del inicio de la guerra comercial, Trump no ha conseguido los objetivos que planteaba: reducir los déficits comerciales más abultados y financiar con los ingresos arancelarios bajadas de impuestos. Según los últimos datos de la Oficina del Censo, el déficit comercial de bienes de EEUU ascendió a 534.843 millones de dólares en los seis primeros meses de 2026, tan solo un 4% inferior al de 2024, antes de la nueva ofensiva arancelaria. Aunque existe una clara reducción del déficit con China (-42%), se han incrementado tanto el de Taiwán como el de Vietnam en un 261% y un 102%, respectivamente, apuntando a una redirección comercial y a nuevas dependencias tecnológicas. El agregado de los tres empeora un 38%. TE PUEDE INTERESAR Opinión Por otra parte, la anulación por parte del Supremo de los aranceles recíprocos ha llevado ya a devoluciones multimillonarias que se extenderán en el tiempo y ahondarán en el ya de por sí abultado déficit público de EEUU, del 5,8% del PIB. Según recoge el 'think tank' CATO Institute, la Oficina de Aduanas estadounidense (CBP) ha devuelto ya unos 100.000 millones de dólares, cerca del 60% de los 166.000 millones recaudados por los aranceles que estuvieron vigentes bajo la IEEPA.