Este lunes La Moneda intensificó la agenda para salvar su reforma constitucional en seguridad. Desde temprano, el Presidente José Antonio Kast y algunos de sus ministros se desplegaron no solo para defender el proyecto, sino que también durante toda la jornada sostuvieron una serie de encuentros con el objetivo de revisar su contenido y ordenar a los partidos del oficialismo, donde en los últimos días han apuntado en duros términos contra la falta de trabajo prelegislativo y algunas de sus normas.En particular, el nuevo estado de excepción constitucional, las inhabilidades en derechos sociales a condenados por terrorismo y crimen organizado y el registro de organizaciones criminales levantaron rápidos cuestionamientos en la alianza de gobierno.En ese contexto, en Palacio no esconden que esta será una semana clave para el éxito de la iniciativa. En el Ejecutivo saben que hasta el momento no cuentan con los votos para aprobar la idea de legislar ni en el Senado ni en la Cámara (donde necesitan 29 y 89 respaldos, respectivamente) y, por lo mismo, aprovecharán la semana distrital para poder encauzar el proyecto y amarrar al menos los votos de sus partidos. La idea, según reconocen en La Moneda, apunta a intensificar las conversaciones para poder acotar la reforma y hacer las modificaciones necesarias para calmar a los partidos. Por lo mismo, la bajada es clara y la entregó el propio Mandatario durante la mañana de este lunes: “No se ha cerrado el debate”.“Ya se ingresó al Congreso; ahora se recibirán los comentarios de las distintas bancadas, de las distintas fuerzas políticas, e iremos tomando también los antecedentes de otras presentaciones que se han hecho”, apuntó, en entrevista con Radio Infinita. Además, afirmó que puntos como el nuevo estado de excepción se pueden modificar.Por lo mismo, en el Ejecutivo ya han empezado a dar pasos en esa línea. Tal como adelantó el domingo el ministro de la Segpres, José García, este lunes su par de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, confirmó que se cambiará la suma urgencia del proyecto, la que termina el próximo lunes 31 de agosto.“El propósito de retirar una urgencia o cambiar los tiempos de discusión de una iniciativa en el Parlamento es el reflejo y la disposición y la voluntad del gobierno para escuchar, recibir las propuestas y tener un tiempo de análisis en el lugar que corresponde, que es el Congreso Nacional, para construir la mejor reforma en seguridad que podamos darnos como país”, aseguró consultado al respecto.20/08/2026 - VOCERIA MINISTRO CLAUDIO ALVARADO. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ Según explican en Segpres, eso sí, aún está en discusión con qué urgencia se renovará la iniciativa la próxima semana. La decisión fue confirmada a los presidentes de partido este lunes en la tarde. En la cita participaron los ministros Alvarado y García, junto al titular de Seguridad, Martín Arrau. En representación de las colectividades, en tanto, llegaron Arturo Squella (Partido Republicano), Andrea Balladares (Renovación Nacional), Guillermo Ramírez (UDI) y la secretaria general de Evópoli, Macarena Cornejo. La cita se concretó luego de que, desde el oficialismo, se emitieran duras críticas a algunos aspectos de la iniciativa. Por ejemplo, este domingo el senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke -quien no asistió a la reunión al encontrarse fuera del país- afirmó que “la reforma raya en lo iliberal y no es necesaria para avanzar en la agenda de seguridad”. El propio Kast descartó el uso de ese término. “No es iliberal, pero es un debate legítimo (...) Si fuera iliberal, no estaría aquí. Los iliberales en general no van a los medios”, planteó en Infinita.Alvarado reforzó esa postura. “Él (Cruz-Coke) tiene el legítimo derecho de plantear sus dudas y señalar lo que piensa, pero aquí estamos muy lejos del concepto que él refirió en el día de ayer. Este es un gobierno que respeta la democracia”, recalcó durante la tarde. Y, más allá de los temas de fondo, los cuestionamientos por la falta de un trabajo prelegislativo para socializar la megarreforma se mantuvieron. “Yo creo que él (en referencia a Alvarado) podría haber minimizado los riesgos con un trabajo prelegislativo”, dijo ayer Balladares, en conversación con Radio Pauta. En ese contexto, el encuentro era clave para ordenar a los partidos y también empezar a preparar las modificaciones. Si bien no se entró en detalles, fuentes que participaron de la cita en La Moneda afirman que se acordó acelerar la redacción de las Leyes Órganicas Constitucionales (LOC) que se están preparando a partir de la reforma y así dar una bajada concreta con los alcances claros de las nuevas normas constitucionales.Al mismo tiempo, se coincidió en avanzar con indicaciones para modificar los puntos que generen más ruido en los partidos. Trabajo que, en todo caso, se arrastra desde la semana pasada. Uno de los puntos que el Ejecutivo se comprometió a modificar dice relación con el tiempo de duración del estado de excepción. La reforma plantea que el Presidente puede extenderlo hasta 240 días, sin consulta del Congreso. Esta medida fue una de las más criticadas y que calificaron de autoritaria desde distintos sectores. En Palacio transmiten que la extensión podría ser similar a la de estados de excepción que actualmente existen, es decir, 30 días. A la salida, Ramírez planteó que “la reforma que se presentó la semana pasada sufrió cambios. En la discusión parlamentaria va a haber indicaciones que se van a ir aprobando y, por lo tanto, es muy probable que el proyecto que entró no sea igual al que sale”. “En la reunión de hoy, hemos partido esas conversaciones (...) de revisar, conversar y llegar a textos que permitan darle herramientas al Estado para la persecución del crimen organizado, pero que, además, permitan la tranquilidad, recordar que la Constitución lo que debe hacer es proteger a las personas del poder del Estado. En eso, que el texto final, en esta tramitación legislativa que se viene, dé garantías a todos, y que nos ayude a conseguir esos votos que son necesarios para una reforma constitucional”, complementó la senadora Balladares. Squella, por su parte, aseguró que en la reunión “nos adelantaron cuáles son las materias que van en la ley y no están en la Constitución. Entonces ahí tú te puedes hacer cargo ya de varios de los comentarios que se hicieron”. Este martes, el ministro Arrau sostendrá una reunión con el senador independiente Matías Walker. La cita es relevante para el gobierno, puesto que él es concebido como un voto clave para visar las iniciativas del Ejecutivo en la Cámara Alta. Y él, precisamente, ha sido una de las voces más críticas de la megarreforma de seguridad. “Este proyecto de reforma constitucional es ineficaz para enfrentar el crimen organizado. No tiene sentido crear un quinto estado de excepción cuando podemos seguir aplicando y perfeccionando el estado de emergencia, y despachar las Reglas del Uso de la Fuerza en apoyo a Fuerzas Armadas, policías y Gendarmería”, planteó ayer. Durante este lunes, en tanto, Arrau también sostuvo una reunión con el expresidente del Tribunal Constitucional (TC) Iván Aróstica para revisar la reforma.En Segpres, por su parte, el ministro García se reunió con la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, para acercar posiciones en torno al proyecto. Tras la cita, eso sí, la senadora mantuvo su postura de rechazar la iniciativa.Por lo pronto, en la cartera adelantan que en los próximos días esperan coordinar nuevas reuniones con las distintas bancadas del Congreso.
Gobierno compromete cambios a reforma de seguridad y mayor tiempo de discusión en el Congreso en frente a frente con partidos - La Tercera
El biministro Claudio Alvarado confirmó este lunes que modificarán la suma urgencia para la tramitación del proyecto. En La Moneda la apuesta es seguir socializando la iniciativa con el objetivo de ordenar al sector y amarrar los votos en el Senado, para lo que acordaron acotar la medida. Además, ratificaron ajustes, por ejemplo, en la extensión del plazo del nuevo estado de excepción.








