La primera ministra japonesa contó que no pudo matar una cucaracha por sus creencias sobre la reencarnación.Publicidad24 de agosto, 2026 - 18h30La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, reveló una curiosa anécdota sobre su vida en la residencia oficial: durante meses convivió con una cucaracha a la que se negó a matar porque pensaba que podía formar parte del “largo ciclo de la reencarnación”. Cuando sus secretarios finalmente eliminaron al insecto, dijo haberse sentido aliviada, pero también “un poco sola” y triste.Takaichi, de 65 años y miembro del Partido Liberal Democrático, se mudó a la residencia oficial en el centro de Tokio en diciembre. Desde entonces, ha utilizado sus redes sociales para contar detalles de su rutina y responder algunas de las preguntas que recibe con frecuencia.PublicidadUna de ellas tenía que ver con los supuestos fantasmas que, según una antigua creencia, aparecen en la residencia oficial de los primeros ministros japoneses. Takaichi aseguró que nunca se ha encontrado con uno, aunque sí tuvo un encuentro inesperado con una cucaracha. La primera ministra explicó que, pese a mantener una limpieza estricta, un día vio al insecto correr junto a sus pies. Contó que desde niña había leído repetidamente Fénix, el manga de Osamu Tezuka, una obra que aborda la idea de la reencarnación y de que “la vida está conectada y cambia de forma”.Por esa razón, aseguró que no pudo matar a la cucaracha. Durante un tiempo decidió esperar a que abandonara la residencia por sí sola, mientras soportaba su presencia.PublicidadPublicidadLa situación cambió cuando contó lo ocurrido a sus secretarios. Uno de ellos, según relató Takaichi, reaccionó de inmediato y se encargó de organizar una operación para retirar al insecto.Después de la intervención, las cucarachas dejaron de aparecer. Takaichi reconoció que sintió alivio, aunque también una inesperada sensación de soledad.“Me sentí aliviada, pero también un poco sola, o quizá triste”, escribió.Una rutina marcada por el trabajoLa anécdota contrasta con la exigente rutina de Takaichi, conocida por trabajar durante los fines de semana y hasta altas horas de la noche. En julio contó que había logrado dormir cinco horas por primera vez en mucho tiempo, después de acostumbrarse a descansar entre cero y tres horas por noche.La primera ministra también ha dicho que prefiere trabajar desde la residencia oficial porque así reduce la cantidad de funcionarios y agentes de seguridad que deben acompañarla. Para las reuniones presenciales suele convocar únicamente al personal necesario.Sus declaraciones llegaron después de reportes que señalaban que había pasado buena parte de sus fines de semana y días festivos en la residencia y que había reducido su presencia en el Parlamento.PublicidadLa situación coincide con una caída en su popularidad. Una encuesta del mes pasado situó su aprobación en 41 %, diez puntos menos que un mes antes y por debajo del 50 % por primera vez desde su victoria electoral de febrero. (I)
La insólita confesión de la primera ministra de Japón: se sintió sola en la residencia oficial tras el desahucio de una cucaracha
La primera ministra japonesa contó que no pudo matar una cucaracha por sus creencias sobre la reencarnación.











