NoticiaLa estrategia concentrará esfuerzos en vivienda, educación, salud y reactivación económica y tendrá mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas.Uno de los primeros pasos será la creación de un Banco de Materiales, para organizar y canalizar los aportes del sector privado destinados a la recuperación de viviendas e infraestructura. Foto: Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICO24.08.2026 17:23 Actualizado: 24.08.2026 17:23
La solidaridad empresarial que en los primeros días posteriores al terremoto del 10 de agosto se tradujo principalmente en donaciones y ayuda humanitaria comienza a dar paso a una segunda fase que contempla convertir esos recursos, materiales y capacidades de las compañías en proyectos concretos para recuperar las zonas afectadas.La Andi anunció este lunes una nueva etapa de Empresas Unidas por Colombia, iniciativa que movilizó más de 200.000 millones de pesos en apenas tres días y que ahora concentrará sus esfuerzos en cuatro frentes: vivienda y hábitat, educación, salud y reactivación económica. La intervención se desarrollará desde la atención humanitaria hasta proyectos de recuperación y reactivación de más largo plazo. LEA TAMBIÉN La apuesta no se limitará a los recursos económicos. Según el gremio, las empresas pondrán a disposición capacidad logística y de gestión, infraestructura, tecnología, talento humano, materiales, redes de abastecimiento y posibilidades de generación de empleo, con el propósito de recuperar capacidades productivas, sociales e institucionales en los territorios golpeados por el sismo.Uno de los primeros pasos será la creación de un Banco de Materiales, mediante el cual se pretende organizar y canalizar los aportes del sector privado destinados a la recuperación de viviendas e infraestructura.De hecho, esa estrategia ya tiene una primera acción concreta. La Cámara Colombiana de Productores de Acero de la Andi anunció la donación de cerca de 1.000 toneladas de acero requeridas para las obras que priorice la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) en Chocó.Educación y saludSegún la información entregada por el gremio empresarial, el aporte se definió a partir del consolidado de necesidades publicado por el Ministerio de Vivienda y tendrá alcance sobre las intervenciones requeridas en 19.412 viviendas averiadas y 3.500 destruidas en ese departamento.En tres días los empresarios aportaron más de $ 200.000 millones para enfrentar los daños del sismo. Foto:AndiPero el plan empresarial pretende ir más allá de la reparación física. En educación se apoyará la continuidad de las actividades y la recuperación de infraestructura; en salud, el fortalecimiento de las capacidades de atención, mientras que el componente de reactivación económica buscará recuperar comercios y emprendimientos, así como ingresos, empleos y cadenas productivas afectados por la emergencia.La estrategia tendrá tres momentos, que podrán avanzar a ritmos diferentes dependiendo de las condiciones de cada territorio: respuesta humanitaria, recuperación temprana y reconstrucción y reactivación.En el primero de estos ya existen resultados. La respuesta humanitaria se está articulando con Abaco para canalizar alimentos y productos de primera necesidad. De acuerdo con el balance divulgado por la Andi, 19.140 familias han sido beneficiadas y se han gestionado 2.798.225 kilos de ayuda humanitaria. A este frente se suma un Banco de Medicamentos para llevar insumos y equipos médicos a las zonas afectadas. LEA TAMBIÉN Otro elemento de la estrategia será tratar de evitar que las ayudas empresariales se dispersen o se dupliquen. Las seccionales de la Andi en Valle del Cauca, Risaralda y Caldas actuarán como nodos territoriales y trabajarán con gobernaciones, alcaldías, compañías afiliadas y organizaciones sociales para identificar necesidades y orientar los recursos hacia proyectos específicos.El gremio avanza en la estructuración de un vehículo de impacto colectivo que integrará aliados nacionales y locales y permitirá canalizar recursos hacia proyectos estratégicos. Según la Andi, el esquema contará con mecanismos de gobernanza, evaluación técnica, seguimiento y rendición de cuentas para verificar el destino de los aportes.La intención es que el esfuerzo privado pueda acompañar tanto la velocidad que demanda la emergencia como las necesidades de mediano y largo plazo. Para el sector empresarial, señaló el gremio, el reto ahora consiste en transformar la solidaridad de las primeras semanas en “resultados concretos y sostenibles”, articulando sus capacidades con el Gobierno Nacional, las autoridades territoriales y las comunidades.















