El ministerio de Salud de Chile (Minsal), a cargo de May Chomali, emitió una alerta alimentaria tras detectar contaminación por aflatoxinas —sustancias tóxicas producidas por hongos del género Aspergillus— en un lote de maní tostado sin sal de la marca Cuisine & Co. El hallazgo se produjo en el marco del programa de Vigilancia Nacional de Micotoxinas, que reveló un incumplimiento de la normativa vigente en el producto.La muestra fue tomada por la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud de la Región de La Araucanía, al sur de Chile, y analizada por el laboratorio de la Seremi de Salud de la Región Metropolitana de Santiago. El lote afectado corresponde al envase en formato de pote de 300 gramos, número 103969, elaborado el 31 de marzo de 2026 y con fecha de vencimiento el 30 de septiembre de este año. La empresa responsable del envasado es Agroindustrial Las Tres Erres SpA.Ante el hallazgo, la autoridad sanitaria pidió a quienes tengan el producto en su domicilio que se abstengan de consumirlo y anunció el retiro del artículo de los puntos de venta. Se trata del segundo caso de este tipo que afecta a la marca Cuisine & Co en pocas semanas: a principios de agosto, el Minsal ya había ordenado el retiro de un lote de pasas morenas de la misma firma, envasado también por Agroindustrial Las Tres Erres, tras detectarse en ese producto presencia de ocratoxina A, otra micotoxina asociada a riesgos para la función renal.Los riesgos de consumir aflatoxinasLas aflatoxinas, como la ocratoxina A, son compuestos generados por hongos que crecen en alimentos de origen vegetal y cuya ingesta continuada se vincula a efectos nocivos para la salud, lo que ha llevado a las autoridades chilenas a reforzar los controles sobre este tipo de productos envasados.De acuerdo con un comunicado del Minsal, la aflatoxina B1 destaca por ser “más prevalente en alimentos como por sus consecuencias para la salud de los seres humanos, describiéndose un efecto cancerígeno cuando su consumo es prolongado, sobre todo en hígado y vesícula biliar”. Sin embargo, la autoridad sanitaria asegura que existen escasos reportes de intoxicación aguda. Las principales fuentes de esta sustancia tóxica son los cereales, los frutos secos —como el maní—, y otros alimentos elaborados en condiciones de humedad y temperaturas elevadas. Además, los hongos que generan aflatoxinas pueden contaminar los cultivos tanto en el campo como durante la cosecha o el almacenamiento posterior. Aunque la exposición humana a estas sustancias ocurre principalmente por el consumo de alimentos vegetales contaminados, también puede producirse de forma indirecta, a través de carnes o lácteos provenientes de animales alimentados con productos afectados. Los trabajadores agrícolas, por su parte, corren un riesgo adicional al inhalar el polvo que se genera durante la manipulación y el procesamiento de cultivos y alimentos contaminados.