Los depósitos en dólares pasaron de USD 14.115 millones a USD 40.656 millones entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, según datos del Banco Central incluidos en el informe de IDESA

(Imagen Ilustrativa Infobae)Entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, los depósitos en dólares en los bancos argentinos registraron un crecimiento muy superior al de las colocaciones en pesos. Según datos del Banco Central, durante ese período pasaron de USD 14.115 millones a USD 40.656 millones. Es decir, aumentaron USD 26.541 millones.En el mismo lapso, los depósitos en pesos, expresados en dólares para realizar la comparación, mostraron una variación mucho menor. Pasaron de USD 76.561 millones en diciembre de 2023 a USD 79.226 millones en agosto de 2026, lo que representó un incremento de apenas USD 2.665 millones. De acuerdo con los cálculos realizados por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), los depósitos en dólares crecieron 10 veces más que los depósitos en pesos.PUBLICIDADPara la entidad, los números reflejan dos comportamientos. Por un lado, la propensión de los argentinos a ahorrar en dólares continúa siendo masiva. Por otro, existe una mayor predisposición a colocar esos ahorros dentro del sistema financiero. Según el informe, en otros momentos una parte de los fondos salió al exterior o quedó guardada fuera de los bancos, bajo la modalidad conocida como “colchón”. Ahora, una mayor cantidad de esos dólares se bancariza.El fenómeno cobra relevancia por el volumen de recursos que las entidades financieras tienen disponibles para otorgar financiamiento. Idesa calculó la capacidad prestable de los bancos como la diferencia entre depósitos y préstamos y estimó que existen USD 15.000 millones disponibles en moneda estadounidense, frente al equivalente a USD 10.000 millones en pesos.PUBLICIDADDe esta manera, según el informe, actualmente existe más capacidad prestable en dólares que en pesos. Sin embargo, las entidades financieras no pueden utilizar la totalidad de esos recursos para otorgar créditos. Debido a que los bancos sólo pueden prestar dos tercios de la capacidad prestable, el informe calculó que habría aproximadamente USD 10.000 millones que podrían destinarse a créditos en dólares.La posibilidad de canalizar una mayor parte de esos recursos hacia el financiamiento se relaciona con un reciente cambio regulatorio. A través de un DNU se flexibilizó una restricción que surgió luego de la salida de la convertibilidad y que durante años limitó el universo de personas y empresas habilitadas para acceder a préstamos denominados en moneda estadounidense.PUBLICIDADEl origen de esa limitación se remonta a la salida de la convertibilidad. Luego de la maxidevaluación, se tomó la decisión de pesificar compulsivamente las obligaciones denominadas en dólares. La medida tuvo impactos traumáticos y dio lugar a una regla extremadamente restrictiva para los futuros créditos en moneda estadounidense: por ley, los bancos no podían prestar dólares a quienes no tuvieran fuentes de ingresos en dólares.Las entidades financieras cuentan con unos USD 15.000 millones de capacidad prestable en dólares, de los cuales aproximadamente USD 10.000 millones podrían destinarse a créditos