Los pueblos cambian cuando sus ciudadanos aprovechan las oportunidades o comienzan a construirlas. 24 de agosto, 2026 - 09h30Durante generaciones nos enseñaron que el éxito consistía en estudiar, conseguir un empleo y recibir un salario, dado lo cual el empleo seguirá siendo fundamental, pero el mundo está cambiando y necesitamos ampliar nuestra visión, no solamente formar personas que busquen trabajo, sino ciudadanos capaces de crear valor y oportunidades. Emprender no significa necesariamente abrir una gran empresa, significa transformar un conocimiento, una habilidad, un oficio o una experiencia en una solución que alguien necesita. Un maestro puede crear servicios educativos, un técnico una empresa, un profesional una consultoría, el gran problema que veo es que nos hemos acostumbrado a no asumir responsabilidades y por eso no aprovechamos las oportunidades que la vida nos ofrece; capacidad tenemos, lo que hace falta es valentía, arrojo. Hay un pasaje en la Biblia en el libro de Josué 1:9 en que Dios le dice: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes porque tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”; hace 26 siglos ya Dios nos ordenó avanzar y hacer nuestro lo que nos pertenece, sin embargo, todavía seguimos flojos y timoratos ante los desafíos de emprender o hacer algo por nuestra cuentaLa educación financiera, la innovación y la inteligencia artificial pueden multiplicar esas posibilidades, hoy una computadora, un teléfono y el conocimiento pueden convertirse en herramientas productivas al alcance de millones; nuestro ordenamiento legal reconoce jurídicamente la importancia del emprendimiento y la innovación, la Ley Orgánica de Emprendimiento e Innovación establece un marco jurídico para fomentar estas actividades, además, líneas de crédito existen en los bancos a disposición del emprendedor y que se desperdician por falta de visión y miedo del futuro. El desafío es cultural, debemos cambiar nuestra mentalidad de servilismo y dejar de preguntar “¿quién me dará empleo?” por “¿que puedo crear y que sea útil a los demás?”. Cualquiera sea la edad que uno tenga puede abrir un negocio que no necesariamente sea de comprar y vender mercancías, sino que también podemos transferir conocimiento, lo que comúnmente se conoce como servicioLos pueblos cambian cuando sus ciudadanos aprovechan las oportunidades o comienzan a construirlas. El país necesita más creadores, innovadores y emprendedores dispuestos a construir el futuro con sus propias manos; recordemos a José Ortega y Gasset cuando en 1914 en su obra Meditaciones del Quijote dijo: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”, por lo que “salvar la circunstancia” significa comprenderla, darle un sentido, actuar sobre ella, aprovechar el momento, usar mis capacidades y si ignoramos o destruimos el entorno que nos rodea, seguiremos estancados o nos destruiremos unos a otros, por lo tanto, no basta pensar positivamente, hay que actuar, crear, darle vida a lo que ideamos para que nos vaya bien. (O)PublicidadEnrique Aníbal Chalén Escalante, ingeniero comercial, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Aprender a emprender
Los pueblos cambian cuando sus ciudadanos aprovechan las oportunidades o comienzan a construirlas.






