Perdían 0-2. Faltaban 45 minutos y el PSG, vigente campeón de la Champions League, se dirigía a un tropiezo inesperado en su estreno liguero ante el Stade Rennes, que se había adelantado con goles de Sebastian Szymanski y Esteban Lepaul en la primera mitad. El encuentro, previsto originalmente en el Parc des Princes, se trasladó al Roazhon Park de Rennes por el mal estado del césped parisino. Luis Enrique movió el banquillo en el descanso, sacó a Ousmane Dembélé y dio entrada a su fichaje más reciente. Media hora después, Ferran Torres había firmado los dos goles que certificaban el empate (2-2): el primero, cazando un balón suelto en el área; el segundo, rematando de cabeza un centro medido. El delantero valenciano necesitó apenas 45 minutos para dejar su primera huella con la camiseta del PSG.No es casualidad que llevara el dorsal 9 a la espalda. El club parisino se quedó sin referencia en la punta tras la marcha de Gonçalo Ramos al Milan, y encontró en Torres a un delantero capaz de jugar centrado o abierto por cualquiera de las dos bandas, algo que encaja con la rotación que Luis Enrique maneja junto a Kvaratskhelia, Doué y Dembélé. Un ataque coral, de piezas intercambiables, en el que Torres llega con la etiqueta de resolutivo ya acreditada.Detrás de la operación está, sobre todo, Luis Enrique. El técnico asturiano evitó pronunciarse en público cuando le preguntaron, en su momento, por el delantero durante el mercado, pero es quien mejor conoce sus condiciones: fue él quien le dio la primera convocatoria absoluta con la selección, en septiembre de 2020, y quien lo convirtió, un año después, en el máximo goleador de España durante la Nations League, con un doblete decisivo ante Italia en semifinales. Esa confianza se mantuvo intacta durante todo el Mundial de Catar de 2022, y ha sobrevivido al paso del tiempo: Torres lo resumió así en sus primeras declaraciones como jugador del PSG: “Siempre lo he dicho: para mí, Luis Enrique ha sido como un padre futbolístico”.El fichaje se cerró en tiempo récord. El acuerdo con el Barcelona se selló el 15 de agosto, apenas un mes después de que Torres marcara el único gol de la final del Mundial ante Argentina. Llegaba, eso sí, con la operación ya cerrada cuando el PSG conquistó la Supercopa de Europa ante el Aston Villa (2-1) el 12 de agosto: el título más reciente del club francés se ganó tres días antes de que Torres pudiera vestir su camiseta.Llega a París con un recorrido que arrancó en la cantera del Valencia y que despegó en 2020 con el salto al Manchester City. Después de cuatro temporadas y media en el Barcelona, 207 partidos y 65 goles, deja el club catalán sin haber logrado nunca una titularidad indiscutible, algo que ahora, con 26 años y un Mundial ganado de por medio, aspira a cambiar en París. Fue, además, una pieza importante en la conquista de la Liga y la Supercopa de España la pasada temporada.Línea ascendenteEse es, precisamente, el dato que mejor explica por qué el PSG ha apostado por él. Su progresión goleadora en el Barcelona fue prácticamente una línea ascendente. En su primera media temporada, la 2021-22, marcó 7 goles en 26 partidos. Cuatro años después, en la 2024-25, ya sumaba 19 en 45; y en la última, la 2025-26, cerró su etapa azulgrana con 21 goles en 49 partidos, su mejor registro como culé. Y aun así, en ninguna de esas cinco temporadas y media logró asegurarse un puesto fijo en el once. Es la paradoja que arrastra desde hace años: cuanta más regularidad demuestra, menos logra convertirla en titularidad.El doblete de este domingo no resuelve esa pregunta, pero sí la reformula. Torres llega a un vestuario ganador, con un entrenador que le conoce mejor que nadie y con la titularidad del 9 todavía por decidir entre varios candidatos. Lo que ya ha demostrado, en un solo partido, es que no necesita mucho tiempo para justificar la apuesta. Ahora depende de Luis Enrique que esa apuesta se convierta, por fin, en los minutos que en el Barcelona nunca terminaron de ser suyos.
Ferran estrena el ‘nueve’ del PSG con un doblete y salva el arranque liguero del Campeón de Europa
El exdelantero del Barça, héroe del Mundial con España, suma un punto para su nuevo equipo en el 2-2 ante el Rennes










