El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baqaei, avisó este lunes que Teherán no hará “concesiones” a Estados Unidos para lograr el final de la guerra, después de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, abogara por poner fin a la guerra cuanto antes aludiendo la posición de fuerza de Irán.

“La República Islámica de Irán no inició la guerra. Defendió sus derechos, su integridad territorial y su soberanía nacional. Naturalmente, la parte agresora debe rendir cuentas. Ciertamente no iniciamos la guerra, pero no permitiremos que el final de la guerra se base en los términos de la parte agresora”, señaló en rueda de prensa.

“No cabe duda de que las autoridades de la República Islámica de Irán, en todos los niveles, están decididas y comprometidas con la defensa de Irán y no están dispuestas a ceder ante los excesos del agresor”, subrayó Baqaei.

En este sentido, negó que Pezeshkian difiera de esta línea, ya que, a su juicio, mostró la “intransigencia” de Irán ante “la hegemonía de las partes agresoras”. “Sus posiciones han sido muy claras. Su desempeño también lo es”, defendió sobre las declaraciones del dirigente, y tras subrayar la unidad del Ejecutivo iraní durante la guerra lanzada por Estados Unidos.